sábado, 12 de enero de 2008

LAS MONTAÑAS LLORAN A Sir EDMUND

Publicado por IÑIGO MUÑOYERRO en http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20080112/deportes/mas-deporte/montana-llora-padre-20080112.html

El recientemente fallecido sir Edmund Hillary, el apicultor que llegó a caballero del Imperio británico, fue el único neozelandés vivo que apareció en un billete de banco

La noticia de la muerte de sir Edmund Hillary, el conquistador del Everest, ha teñido de luto Nepal y el mundo de la montaña. «Era un héroe. Su paso ha cerrado una época», dijo el ministro de turismo de Nepal, país donde recordaron su papel activo para contribuir al desarrollo de la zona. Y el hijo del sherpa Tenzing Norgay, compañero de Hillary en su hazaña en 1953, encendió una vela junto a su retrato en el turístico barrio de Thamel, en Katmandú. «El montañero, aventurero y filántropo es el más conocido neozelandés de la historia. Pero sobre todas las cosas era la esencia de un kiwi», dijo ayer la primera ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, al anunciar la muerte de Hillary, en alusión al ave con la que se identifica a los isleños.

También el primer ministro británico, Gordon Brown, rindió ayer tributo al aventurero, al que definió como «un héroe que cautivó la imaginación del mundo. Una figura destacada que siempre será recordada como explorador pionero y líder», subrayó el jefe del Gobierno. Por su parte, el líder del Partido Conservador, David Cameron, calificó a Hillary de «gigante del siglo XX».«El objetivo no es convertirse en un ser extraordinario, sino lograr cosas extraordinarias». Es una frase de sir Edmund Hillary, conquistador del Everest. Resume la filosofía de este neozelandés que un 29 de mayo de 1953 a las 11.30 a.m. logró pisar junto al sherpa Tenzing Norgay la cumbre más alta de la tierra (8.848 m.).


Formaban parte de la expedición británica que dirigía el coronel C. John Hunt. Edmund Hillary era apicultor de oficio, pero atesoraba una gran experiencia por haber formado parte de la expedición al Everest en 1951, que fracasó. Dos días después de la vuelta atrás de Tom Bourdillon y Charles Evans -que quedaron a menos de 100 m. de la cima-, empezó el segundo ataque. George Lowe, Alf Gregory y Ang Nyma portearon suministros por la arista sureste, seguidos por Hillary y Norgay, un experto en el Everest, pues era su séptimo intento. El grupo de apoyo volvió al Collado Sur, dejando a Tenzing y a Hillary a 8.500 metros. Amaneció y, unas horas después de clarear, pisaban la mítica cumbre del Everest. La noticia llegó a Londres el 2 de junio, justo cuando se celebraba la coronación de Isabel II. A su vuelta a Inglaterra, el veterano Hillary, 34 años, fue nombrado Caballero del Imperio por la reina. La cima de la montaña fue sólo el principio de la aventura del único neozelandés vivo que tuvo el honor de aparecer en un billete de banco. Después escaló otros 10 picos en el Himalaya (1956, 1960, 1961, 1963 y 1965). También atravesó el continente Antártico hasta el polo Sur en compañía del doctor Fuchs, con la Commonwealth Trans-Antarctic Expedition (1957-1958).

Edmund Percival Hillary nació al sur de Auckland (Nueva Zelanda), donde asistió a una escuela que estaba a dos horas de su casa. Solía pasar estas horas de trayecto leyendo. Fue un niño tímido que buscó refugio en los libros, hasta que a los 16 años se despertó su interés escalador tras una salida escolar. Durante la Segunda Guerra Mundial peleó contra los japoneses como piloto de la RAF neozelandesa. El destino es cruel y curiosamente perdió a su esposa Louise y a su hija Belinda en un accidente de aviación ocurrido a finales de los años 70 en el pequeño aeropuerto de Lukla, única vía de acceso al Namche Bazaar y el glaciar de Khumbu. En Namche se encuentra el primer hospital construido para dar servicio a la gente de la región gracias al esfuerzo de este hombre. Ningún occidental ha hecho tanto por Nepal como el neozelandés. Cuando en 1953, año de su histórica conquista, recorrió el Nepal, vio con sus propios ojos el subdesarrollo en que estaba sumido el reino y decidió consagrar su vida a paliar la miseria. Se volvió a casar, con June Mulgrew. Su hijo Peter Hillary ha ascendido el Everest en dos ocasiones.


Un embajador

Hillary dedicó gran parte de su vida a ayudar al pueblo Sherpa del Nepal a través de una fundación, 'Trust Himalayo', que luego donó al pueblo. Gracias a ella se han construido escuelas, hospitales, clínicas, puentes y conducciones de agua corriente para los sherpas, las gentes del Himalaya que hasta su llegada vivían en la más extrema pobreza. Durante la década de los 80 fue el Alto Comisionado de Nueva Zelanda para la India, equivalente al cargo de embajador. Y, con ocasión de la celebración del 50 aniversario de la primera ascensión al Everest, el rey Virendra de Nepal le nombró ciudadano de honor y le concedió el derecho a una celebración especial que tuvo lugar en Katmandú. Hillary es el primer extranjero que recibió un honor de este tipo del pueblo nepalí.
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