miércoles, 11 de septiembre de 2019

Warmi, Puna Viva.


Setenta agentes de impacto
de América  Latina
viajaron a lo más alto
de la cordillera andina.

Volvieron con humildad
de la altísima Puna
sabiendo que  
MadreTierra y Humanidad,
en realidad, 
son una.


Montañas de colores, 
música de Carnaval,
ofrenda a la Pachamama,
dicen que el diablo
anda de parranda,
de los Valles a la Quebrada,
de la Quebrada a la Puna,
de Jujuy a Abrapampa,
de Purmamarca a Huamahuaca.



Warmi de la Puna,
Madre, abuela, hermana
todas mujeres sabias,
valientes, perseverantes,
guardianas del territorio,
defienden el patrimonio,
la dignidad y la Pachamama.

Tejen comunidades,
crean oportunidades
en el medio de la nada,
sabiendo que protegen
una identidad sagrada.



Ellas cuidan sus llamas
máquinas cardan su lana,
no buscan la fama,
juntas hilan la pampa
tejen mantas y bufandas, 
manos curtidas por el viento,
la piel del color  de los cerros,
almas como fuegos animados
por el recuerdo de los muertos.


Son el tejido,
son quien lo teje
no aceptan un hombre
que las maneje,
ni mineras que las despojen.

Es un proceso interior
habitar entre dos mundos.
Es una aventura
emprender para el mundo.
Es un desafío
trabajar en equipo
interculturalmente,
con un mismo fin 
en el corazón y la mente,
andar el mismo camino
pero con distinta gente,
compartir un destino
viniendo de orígenes
tan diferentes.


La clave, ya la saben:
poner al ser humano 
más allá de las diferencias
más allá de las culturas
más allá de las creencias
más allá de los negocios
y sus conveniencias.

Crear mercados es crear mundos
en las conversaciones,
dejarse transformar 
en cada encuentro, 
dejarse afectar, 
por el otro y por su afecto.

Aprender para emprender
es transformarse uno mismo,
para transformar el mundo.



Ser pionero y ser cuidador,
explorador y pastor,
ir más allá de lo formal,
transgredir las normas,
o mejor, echarle huevos,
crear nuevas reglas,
para jugar juegos nuevos.

Emprender con impacto 
social o ambiental
requiere atreverse 
a intercambiar 
recursos por impacto,
dejarse atravesar
por la necesidad del otro 
para crear un nuevo nosotros.


Es el contexto 
quien otorga
sentido al texto.
Emprender se vuelve un pretexto
para vivir de los sueños que anhelo 
con los pies en el suelo,
la cabeza pensando,
las manos haciendo,
y el corazón latiendo.

lunes, 26 de agosto de 2019

Los verdades de mi cuerpo


Mi cuerpo no miente.
Mi cuerpo conoce la dicha
de sentir la verdad
antes de ser dicha.

Mi cuerpo ya sabe
antes de que
la boca se abra,
antes si cabe
de ser capaz de
pronunciar palabra.

Mi cuerpo recuerda,
mi cuerpo no olvida,
mi cuerpo calla,
y a veces habla,
mas lo hace sin palabras.

Mi corazón intuye
antes que el cerebro
pueda nombrar
la sensación que fluye
o alumbrar
un senti-pensa-miento.

Mi cuerpo entiende
más rápido que el ego
lo que realmente
deseo y celebro luego.

Mi cuerpo late
en lo innombrable.
puede ser
una punzada,
un escalofrío,
un sutil roce,
una corazonada.

Oh, cuerpo,
maestro de lo inefable
escucha a tu corazón sabio y loco!
Déjate llevar por el impulso vital
de la naturaleza viva,
no dejes que el juicio,
la razón o el miedo
te hagan vivir como un muerto,
inteligente, responsable
y bueno, pero muerto.

Cuando mi cuerpo presente
siente tu presencia,
mi corazón ausente
acelera su pulso,
mis glándulas calientes
de nuevo salivan
y todo el aire entre
tu piel y mis dedos
se estremece y vibra.

sábado, 27 de julio de 2019

Mañanas grises sin mañana


Hay mañanas 
en que la gravedad
me tira p'abajo con más fuerza,
mañanas en que se me pegan las sábanas,
en que mi cuerpo 
se resiste a abandonar 
su comunión 
con el colchón,
mañanas en que mis pies de plomo
a duras penas alcanzan a arrastrarme hasta el baño,
mañanas 
en que me ducho sin ganas
me afeito sin ganas
me visto sin ganas...



Mañanas en que ninguna música 
logra subirme el ánimo,
en que todo mi ser
se siente viejo, pesado, 
cansado de todo y de todos.

Mañanas en que me pesan hasta las canas.
Mañanas en que mi único deseo
es cerrar los ojos,
alejarme de todo,
y volver a dormir
aunque sea sin ganas.

Mañanas de baja dopamina
de cero serotonina,
de cortisol acumulado
y abdomen inflamado.

Dolor de huesos
Tensión en el cuello
Punzada en el pecho

Hay mañanas de cielo gris
y mañanas grises del alma.

Mañanas grises
en que el reloj gris
dice que amanece gris
pero las nubes grises
que el cielo de gris cubren
aún no lo descubren,
y este cuerpo latente
pero de corazón durmiente
se niega a levantarse consciente.


Hay mañanas sin sol
y noches sin luceros
ni estrellas fugaces
a las que pedir deseos.
Hay noches sin sueño
y noches sin sueños
y noches sin deseo.



Mañanas en que ningún fósforo enciende
 ni el gas de la cocina, 
ni las cenizas que quedan 
de lo que fue mi corazón ardiente.



¿Pereza? ¿Cansancio?

 ¿Desgano? ¿Estrés?
¿Depresión? ¿La Agonía del Eros?
¿Será la crisis de la edad mediana?
¿La crisis de los deseos por la crisis climática?
¿Es la apatía una vía de escape 
para evitar sufrir por el dolor del mundo?
¿Será el peso del mundo en mi espalda de Atlas?

¿O solo un vacío de mi alma perdida entre el ser y la nada?
¿No son acaso demasiadas hipótesis para solo un diagnóstico?




Hay mañanas sin un mañana,
donde cualquier horizonte de esperanza
no es más que una ilusión lejana.
Mañanas en que la luz se esconde tenue entre las sombras
Mañanas en que la mejor versión de mí
se siente una estrella sola y lejana.



¿Dónde quedó aquel sol amarillo del kin maya?

 ¿A dónde se fue aquella vitalidad desbordante?
¿Cuándo se esfumaron aquellas ganas de vivir?



¿Quién reconstruirá hoy aquel mañana?
¿Cuándo esas mañanas 
estarán inspiradas 
por un mejor mañana?



¿Qué nueva alquimia

disolverá este opaco plomo 
para que coagule en brillante oro?



¿Qué conjuro disolverá
está armadura oxidada 
para que este corazón acorazado
vuelva a sentir sus latidos
para sentir que está vivo?



¿Dónde estás Ave Fénix? 

 Ven ya a soplar mis brasas.

martes, 4 de junio de 2019

Gracias, Amigo Miedo

Gracias, Miedo,
por ser la primera señal de liderazgo.
Gracias, Miedo,
por ser el primer paso
necesario para despertar el valor.
Gracias, Miedo, por recordarme
qué es aquello que temo perder.
Gracias, Miedo, por mostrarme
aquello que deseo cuidar,
proteger, conservar.
Gracias, Miedo, por ser
más rápido que el intelecto.
Gracias, Miedo, por percibir
cada amenaza,
por activar mi atención,
y permitirme estar alerta
para defenderme.
Gracias, Miedo, por ser
una herencia de los ancestros.
Gracias, Miedo, por ser
una reacción de mi cerebro reptiliano,
de mi cocodrilo interior.

Gracias, Miedo,
por permitirme sobrevivir
a mi y a cada uno
de mis antepasados,
frente a todos los peligros
reales e imaginados.
incendios, guerras,
accidentes
mamuts, leones,
dientes de sable

Gracias, Miedo,
por activar mis sentidos,
por preparar mi organismo
para huir, atacar o esconderme.

Miedo, eres amigo fiel.
Aunque te vas por un tiempo,
siempre vuelves,
leal compañero.
Me permites discernir
con sabia prudencia,
lo que realmente deseo,
medir la anchura de mi corazón,
evaluar los riesgos,
desafiarme,
y cuando sea el momento,
atravesar el umbral,
dar un paso al frente,
animado por tu hermano el Coraje.

Pequeños gestos, grandes acciones

Despertar cada mañana,
Amar a tu persona amada,
y también a tu amada mascota.
Pedalear en bicicleta,
usar el transporte público,
Preferir las escaleras,
Tener reuniones virtuales
para reducir los viajes.

Apagar las luces,
cerrar el grifo,
ducharte breve.

Cocinar tu comida
y,  si es posible, cultivarla,
elegir ingredientes locales,
consumir la fruta de temporada,
evitar, prevenir, reducir y aprovechar
el desperdicio de alimentos.

Llevar cada día
tu bolsa de tela,
tu propia botella,
y si es necesario,
tus cubiertos,
tu tazón y tu plato.
para evitar desechables.
Rechazar los plásticos de un solo uso,
y rechazar los materiales no reciclables

Dejar o reducir el consumo de carne,
preferir fuentes de proteína vegetal,
plantar un árbol, ojalá muchos.
Reducir tu huella de carbono.

Elegir ropa, muebles y
libros de segunda mano,
reparar tus electrodomésticos,
remendar y zurcir tu ropa,
compartir el taladro,
y todo aquello
que pueda ser compartido,
desprenderte de aquello
que ya no necesitas.

Reducir, Reutilizar,
Reciclar, Reparar,
Rechazar, Responsabilizar,
Compostar ...
y amar a tus lombrices!

Saludar a tu vecino
Servir como voluntario
en la comunidad,
Marchar por una causa,
o mejor, defender todas las causas.
Votar, sí, aunque sea cada cuatro años,
votar, aunque sea en blanco,
aunque sea por el mal menor.
Votar para cuidar la democracia,
aunque sea imperfecta.

Actuar frente a la injusticia,
sacudirse la comodidad,
salir de la indiferencia.

Pero también escuchar,
estar presente para otros,
descansar, dormir bien,
regenerarse,
entregarse por completo,
darlo todo todo todo
ya sea en el amor, en el baile,
en el deporte o en el trabajo.

Atreverse a soñar en grande
Atreverse a dar el primer paso,
aunque sea pequeño.
Que cada pequeña acción
sea con un gran amor.

Ahora imagina todo esto
multiplicado por cientos,
por miles, millones...
Pequeños gestos que cuidan de ti,
y cuidan de otros, de todos
y cuidan del todo.

Tantos gestos,
tantos hábitos...
Son posibles,
son necesarios
¿Pero serán suficientes?
¿Qué más harás tú?
Y tal vez más difícil...
¿Qué dejarás de hacer?
¿Qué te lo impide?

Ejerces un rol de consumidor en el mercado
sí, pero no sólo eso.
ejerces la ciudadanía en la sociedad,
sí, pero no sólo eso.
eres un ser vivo en el entramado vital de la biosfera,
sí, y no sólo eso.

Eres un alma divina
viviendo una experiencia humana,
eres polvo de estrellas,
eres un improbable milagro,
en esta vida,
en este planeta,
diminuto punto azul,
girando rápidamente
en torno a una
bola de fuego,
que no es más
que una estrella enana amarilla,
perdida en una galaxia,
en un inmenso universo
que se expande en cada instante.

Ser auténtico,
atreverse a brillar,
iluminar caminos para otros,
para que otros descubran su luz,
y encuentren sus propios caminos.
Pero sobre todo,
nunca, nunca, nunca,
olvidarse de respirar.

jueves, 16 de mayo de 2019

Amar en subjuntivo


En otro tiempo 
y en otro lugar
te habría amado.

Si yo no fuera yo, 
si hoy no fuese hoy, 
sino ayer o mañana,
si este lugar hubiera sido otro,
allá o acullá,
te habría amado.

Si hubieras llegado antes,
Si me hubiera atrevido, 
Si viviera en otra cultura,
Si el poliamor estuviese permitido,
Si amar no fuera pecado,
Si no estuviese casado,
Si fuera más alto o más fuerte,
Si fuera más delgado o más guapo,
Si fuera más libre de lo que soy,
Si fuera más valiente de lo que me creo,
Si fuera más joven de lo que aparento,
Si habitáramos una isla desierta,
u otro planeta, o un universo paralelo,
Si fuéramos los últimos humanos,
Si viviéramos en paz o
 muriésemos en una guerra...
 Tal vez, en otras condiciones,
 te habría amado
 incondicionalmente.

Pero el amor no entiende
de subjuntivos
ni de condicionales
ni pluscuamperfectos.
Amar se conjuga aquí y ahora,
en presente incondicional, 
en este tiempo,
en este lugar,
a esta persona.
Y eso requiere presencia y coraje. 
Amar así,
en presente indicativo,
es para valientes.
Amar en subjuntivo
no es amar,
Tal vez sea solo
 el amor de los cobardes.

sábado, 11 de mayo de 2019

Se Arrienda Casa en Chillepín

Se arrienda Casa amueblada en Chillepín, Salamanca, Valle del Choapa, Chile.
3 dormitorios, 2 baños, Cocina equipada, Living comedor, TV,
+56 97 213 4049





miércoles, 17 de abril de 2019

Frases de Salvador

Salvador: - "Papá, ¿qué hacen los ángeles?"
Papá (ojiplático): -"Algunos, como el ángel de la guarda, nos cuidan. Y otros, traen mensajes de armonía y paz."
Salvador: - "¿Armonía y Paz? Eso es muy aburrido!"

Comentario de Salvador (de tres años) al escuchar el llanto del bebé del vecino:
 "Esto no es vida"...

Pensamiento de Salvador (3 años):
 -"Cuando las tías del Jardín se vayan al cielo, los niños podremos desordenarlo todo"
- y sonríe como un pícaro

Diálogos matutinos con Salvador (7.00 AM)
-"Papá, ¿por qué las puertas son rectangulares?"
- Para que las personas puedan pasar por ellas.
- Pero Papá.... las personas no son rectangulares!!
- plop!

martes, 16 de abril de 2019

Cosecha de IncubaR

Cuentan que un tímido chucao
en abril me vino a contar
que cuarenta humanas y humanos 
llegaron a IncubaR
a Cabrero en El Manzano
con la intención de regenerar
y entre canvas y cantos
aprendieron a danzar,
en círculo soñar,
en equipo emprender,
con alma planificar,
en comunidad aprender, 
pero sobre todo, 
la vida celebrar.

Recordaron la historia
de las galaxias del Universo,
escucharon la historia
de Otto y su Teoría U en verso,
y aprendieron a contar 
la historia del lugar,
del sistema mayor
a ver el potencial.

Descubrieron lentamente
que para emprender
proyectos regenerativos,
con una gran pasión,
y para vivir plenamente 
mucho pueden aprender
de los seres vivos 
que ya son.

jueves, 28 de febrero de 2019

Co-Liderazgo Re-generativo

A veces, para nombrar las nuevas realidades que creamos, necesitamos nuevas palabras.
Si nombramos lo nuevo con palabras antiguas, la gente no apreciará la novedad.
El desafío es que cuando haces algo nuevo y lo nombras con palabras nuevas, la mayoría de la gente no sabe bajo qué categoría etiquetarte, no sabe  en qué cajita de su organigrama mental ponerte.
Por eso en este post haremos uso de algunas palabras nuevas como co-liderazgo, co-evolucionar.

Aprender juntos a cocrear desde hoy el futuro en que todos realmente queremos vivir.

Esta simple frase resume las claves para la supervivencia de la especie humana en la Tierra.

APRENDER
Aprender, a diferencia de lo que nos han hecho creer sistemas  educativos hegemónicos centrados en la memorización de contenidos, no se trata sólo de una acumulación cognitiva. Requiere de un cambio conductual adaptativo a las condiciones del entorno.

Esto resulta evidente en la memorable escena de la película "Río" en que el guacamayo azul Blu, en su cálido hogar de Canadá, estudia en los libros de su biblioteca todos los tratados y teorías sobre la ciencia de volar. Traza la trayectoria parábolica, estima las distancias, considera la gravedad, lo tiene todo calculado, se sabe toda la teoría, prepara la lista de despegue en su escritorio, corre y cuando se dispone a dar el salto, en el borde de la mesa, el miedo lo paraliza y se desploma al vacío en una estrepitosa caída. Se sabía todas las teorías, pero ¿Realmente aprendió a volar? No.


Aprender requiere demostrar un nuevo comportamiento. Segun plantea David Kolb en su Ciclo del Aprendizaje  Experiencial,  Observar Reflexionar, Conceptualizar y volver a Aplicar son verbos claves en un proceso de aprendizaje.

Pero a veces, nuevas acciones no generan los resultados que deseamos. Argyris, Bateson, Echeverría en sus distintos modelos plantean que el aprendizaje de primer orden no es suficiente. A veces necesitamos un aprendizaje de segundo orden, o de doble bucle. Esto implica entrar a picar en las creencias del observador, en sus juicios, en sus supuestos, sus modelos mentales. Posiblemente, algunos de esos juicios, creencias y supuestos le están cerrando posibilidades de acción que le restan poder al observador. Al cuestionarlas, se busca ampliar el repertorio de posibilidades de acción.

Aprendizaje de Doble Bucle (Argirys y Schön)
Aprendizaje de Segundo Orden en modelo O.S.A.R. (Echeverría)


JUNTOS
La experiencia humana es colectiva. Nacemos en familias, socializamos con amigos, crecemos en comunidades,  trabajamos en equipo, colaboramos en redes, vivimos en sociedad. Somos con otros. El ser humano se hace humano con otros humanos.
No puedes cambiar el mundo solo. Para enfrentar los complejos desafíos  del siglo XXI necesitamos colaborar con otros diferentes. Si quieres llegar rápido, anda solo. Pero si quieres llegar lejos, ve acompañado.
Juntos podemos elegir competir o colaborar, podemos elegir atrincherarnos o podemos elegir unirnos a una causa común, a la servicio de una visión compartida. Juntos podemos experimentar, equivocarnos y aprender de  nuestros errores, desplegando la inteligencia colectiva.



A CO-CREAR
Co-crear implica crear con otros.
Se dice fácil, pero para muchas personas habituadas a rutinas centradas en el control y la sospecha, resulta algo realmente desafiante. Para co-crear se requiere confiar. Para esto se requiere suspender los juicios sobre el otro,  atreverse a enfrentar los miedos y trascenderlos. Implica aceptar la diversidad, gestionar nuestras diferencias, aceptar al otro como legítimo otro diferente. Crear con otros y no destruir a otros. Sin agendas ocultas. Con transparencia. Sin imposiciones. Abiertos a la construcción real de una agenda emergente y espontánea al servicio de un bien superior.

Cocrear implica también desapegarse de la fijación -a veces rozando la obsesión compulsiva- por el perfeccionismo. Operar desde un excesivo apego a la perfección genera un callado temor a equivocarse, una aversión al error, un miedo paralizante al fracaso, cuando lo que se requiere es generar una cultura de prototipado, de fallar rápido y barato, que posibilite aprender antes de que seas demasiado tarde o demasiado caro.

DESDE HOY


Hay un Sentido de urgencia. No podemos esperar a mañana. No podemos esperar a una nueva generación. Tenemos el conocimiento, tenemos la ciencia, tenemos la tecnología, tenemos la responsabilidad. ¿Pero realmente tenemos el coraje y la valentía para actuar aún en presencia del temor que nos genera la incertidumbre de no tener todas las respuestas?
En la era del cansancio, marcada por la hiperconectividad, la autoexplotacion 24/7 y por la infoxicacion multipantalla, multi tarea, multi sensorial,  la procrastinación se ha vuelto el patrón que marca a toda una generación.

EL FUTURO
El futuro aún no existe.
Pero sin duda será consecuencia de este presente.
No podemos adivinar ni predecir el futuro pero podemos crearlo, incidir en el, o mejor, aprender a cocrearlo.
Si aún no te importa tu futuro, tal vez debería comenzar a importarte, porque pasarás ahí el resto de tu vida.
Escenarios hay muchos posibles.
Algunos optimistas, y otros pesimistas.
Eutopías y Distopías.
Utopiad Que como decis Galeano, son como el horizonte, nos sirven para caminar.
El desafío, construir una Visión compartida dentro de los límites planetarios y operar individual y colectivamente en cada presente desde ese mejorpotencial futuro

EN QUE TODES
Inclusión radical de la Diversidad
Todas las formas de vida
Todas las formas
Todos los estilos de aprendizaje
Todos los estilos relacionales
Todas las ideologías
Todas las culturas
Todos los géneros
Todas las preferencias sexuales
Todos los sexos
Todas las capacidades
Zurdos diestros y ambidiestros

REALMENTE QUEREMOS VIVIR
El adverbio "realmente" alude al sentido de su, de auténtico, verdadero. No de trata de algo superficial, ni tan solo cosmético.
El verbo conjugado en tiempo presente en primera persona del plural, refiere a un anhelo colectivo, expresión de una voluntad compartida por toda una generación, que hoy habita el planeta Tierra.
Vivir en infinitivo, implica una acción que va más allá de Sobrevivir. Vivir va más allá de satisfacer las necesidades humanas fundamentales. Vivir implica convivir. Vivir con sentido implica florecer, desplegar nuestro potencial humano, cumpliendo nuestros sueños.


La creación es aún una tarea inacabada.
¿Qué más significativo que contribuir a la coevolución y coexistencia de todos los seres?

Sabiduría colectiva en el Antropoceno


La Tierra y quienes la habitamos hemos entrado en una nueva era geológica. Una era en la que el impacto del ser humano sobre los ciclos naturales tiene un alcance global e irreversible. El impacto es tal, que los científicos han tenido que crear una palabra para nombrarla: el Antropoceno.

Como humanidad hemos sobrepasado sistemáticamente varios de los umbrales planetarios que configuran la capacidad de los sistemas que sostienen la vida tal como la conocemos.

Ya estamos sintiendo la  evidencia del cambio climático global, que llegó para quedarse. Nuestros hijos y nietos vivirán un futuro radicalmente diferente al que vivió nuestra generación.

Tengo fe en que, más tarde que temprano, como humanos lograremos una transición global de los sistemas de producción, transporte y consumo. Avanzaremos en el aprovechamiento de energías renovables. Nos esforzaremos en reciclar y lograremos una economía circular. Todo eso es necesario y está bien. Pero tal vez no sea suficiente, o llegue demasiado tarde. Todo eso servirá  solo para evitar caer en un escenario aún peor. Pareciera ser que la cadena de consecuencias ya está desencadenada.

Nuestras comunidades, territorios e instituciones ya se están viendo a enfrentadas a situaciones extremas en condiciones y magnitudes nunca antes vistas. Las condiciones que generan mega incendios, inundaciones, sequías... serán  cada vez más frecuentes.

Más allá de las poderosas voces del tecno-optimismo, lo que marcará realmente la diferencia en la resiliencia territorial y comunitaria será la capacidad de aprender colectivamente a organizarnos y dotarnos de mecanismos adaptativos que nos permitan tanto prevenir y gestionar los riesgos como articular la colaboración entre instituciones, empresas y comunidades. Bienvenida las nuevas tecnologías a estos procesos, pero bienvenidas también las tecnologías para la acción colectiva.

En mi trabajo como facilitador de procesos colaborativos en diversos territorios, he observado que, si bien existe un amplio acervo de saberes locales encarnados, la sabiduría colectiva no emerge siempre espontáneamente. En contextos marcados por culturas de desconfianzas recíprocas, por historias de abuso de poder, en tejidos sociales deteriorados por juicios y rumores, por narrativas inculpatorias que buscan concentrar la culpa en chivos expiatorios, por proyecciones lineales y anhelos exponenciales, las condiciones psicosocioambientales actúan como inhibidoras invisibles, y a menudo inconscientes, de la tan urgente como necesaria colaboración multiactor.

En el pasado, como especie hemos sobrevivido a siglos, incluso milenios, marcados por guerras, pestes, terremotos, glaciaciones, plagas y todo tipo de amenazas a la vida. Hoy, la mayor amenaza la hemos provocado nosotros mismos como humanos. Los problemas que los humanos hemos creado, los humanos debemos superarlos. Por ello, aprender a colaborar aún a pesar de nuestras diferencias, puede ser nuestra esperanza.

Amarte en la rutina

Amarte en la rutina
es llevarte el teléfono
olvidado a la oficina.

Amarte en la rutina
es tomarte la mano en el metro
cuando huele a sobaquina.

Amarte en la rutina
es no molestarte
cuando estas aburrida.

Amarte en la rutina
es quedarnos dormidos
en cucharita.

Amarte en la rutina
es darte una
sorpresa matutina.

Amarte en la rutina
es darte un abrazo
de oxitocina
cada día.

Amarte en la rutina
es compartir la bolsa del té,
y a veces la saliva.

Amarte en la rutina
es cuidar los gastos
para no caer en la ruina.

Amarte en la rutina
dejarte sola en silencio
cuando lo necesitas.

Amarte en la rutina
es elogiar tu belleza
al salir de la ducha
o de la tina.

Amarte en la rutina
es planear con deseo
una aventura vespertina.

Amarte en la rutina
es darte un masaje
cuando soy yo
quien más lo necesita.

Amarte en la rutina
es convertir cada mirada
en complicidad compartida.

Amarte en la rutina
subir el volumen
a tu canción favorita.

Amarte en la rutina
es ir al cine
y compartir las palomitas.

Amarte en la rutina
es enviarte mensajes
que activen tu dopamina.

Amarte en la rutina
es acariciarte
como un arpa
y despertar tu melodía.

Amarte en la rutina
es ir a buscarte
para almorzar al mediodía.

Amarte en la rutina
es llevar tu auto
a la revisión técnica
y devolverlo
con el depósito
lleno de gasolina.

Amarte en la rutina
es llevar la basura
al reciclaje
sin que me lo pidas.

Amarte en la rutina
es jugar con los niños
para que tengas
tu vida íntima.

Amarte en la rutina
es quedarme en casa
cuando sales
de noche con tus amigas.

Amarte en la rutina
es escuchar tus problemas
sin tener la mágica varita.

Amarte en la rutina
es afeitarme
para no pincharte
si te beso la mejilla.



Amarte en la rutina
es esperarte
cuando llegas cansada de la vida.



Amarte en la rutina
es soplar las brasas
cuando se apaga
la llama que las prendía.

Amarte en la rutina
es abrir como
por arte de magia
instantes de plenitud infinita.

Amarte en la rutina
es, después de todo, amarte,
a pesar de la rutina.