viernes, 18 de enero de 2019

Preguntas Tardías

Hoy desperté lleno de poesía
o mas bien
atragantado de preguntas.
Si no las vomito, muero.

¿Cuántos países tuvieron 
que recorrer nuestros cuerpos
para que nuestras almas
por fin se encontraran?

¿Cuántas parejas pasaron
antes por cada maldita cama
antes de encender
esta bendita llama?

¿Cómo se  llama
esa sensación
entre la admiración,
y el cariño verdadero,
que parece amor,
pero esconde 
un profundo deseo? 
¿Cómo se llama 
esa seguridad 
de sentirse en casa
en cada abrazo
sin miedo al silencio
ni tampoco 
a las palabras?

¿Qué hacer cuando
el cuerpo estalla,
el alma brilla
y la conciencia no calla?

¿Qué elegir cuando
la naturaleza se expresa
y el juicio la amarra?

¿Con quién quedarse 
si el placer es natural
y la culpa cultural?

¿Cuántos años puede durar
una tensión sexual no resuelta?
¿por qué  el deseo 
del cuerpo arde
cuando ya es 
demasiado tarde?

¿Cuantos años puede 
habitar la verdad callada
en algún lejano
y secreto rincón
de nuestra alma?

¿Cuánto es posible aprender
cuando todos somos 
aprendices y maestres
en un ciclo sin fin
compartiendo entre la gente
la sabiduría emergente?

¿Cuánta agua  
brota incesante
en la vida 
de una fuente?
¿Cuánta luz cae
sobre la tierra
diariamente?
¿Cuánto amor fluye
y se derrama
en un corazón 
en llamas?
¿A cuántos seres 
es posible amar
simultáneamente?

¿Cuántas promesas 
se rompen en una vida?
¿Cuánta vergüenza
cabe en un espejo?
¿Cuán ancho debe ser un corazón
para ser capaz de perdonar un error?
¿Donde están los límites
de la aceptación incondicional?
¿es el amor una prisión
o una libertad condicional?
¿Cuántos síes pronunciar
hasta aprender a decir que No?
¿Cuántos noes escuchar
hasta atreverse a decir Sí?

¿Ser recordado 
como un hombre bueno
o ser recordado 
por ser sólo
humanamente 
humano?

¿Quién convierte en tentación
el gozo de habitar en tu presencia?
¿Por qué este ardiente corazón
no quiere escuchar a su conciencia?

¿Quién podrá zurcir de nuevo
el amor y el deseo,
la mente y el corazón
el alma y la conciencia,
el cuerpo y la razón,
la memoria y la ausencia,
el placer y el lamento?
¿Cuándo, en qué momento?

¿Quién traerá el hilo de Ariadna
en este laberinto en que me encuentro,
Minotauro perdido o
Coyolxauhqui desmembrada?


¿Cuántas preguntas sin respuesta?
¿Qué sería de la vida 
sin estos sagrados misterios?

¿Cuántos versos
serán escritos
hasta que cada
pensamiento 
proscrito 
y perverso
quede en paz
con este maldito 
y cruel universo?

domingo, 13 de enero de 2019

Conflicto interior

Dado mi trabajo como facilitador, a veces me toca acompañar procesos de diálogo en diversos territorios y contextos marcados por los conflictos socioambientales. Con cierta frecuencia me encuentro con dinámicas que operan en forma inconsciente en los grupos y colectivos humanos.

La tendencia cultural a evitar conversaciones difíciles no contribuye precisamente a evitar los conflictos, sino que posterga su expresión explícita y  perpetúa estados de ánimo marcados por la resignación, el resentimiento, la rabia acumulada y la desconfianza recíproca, deteriorando el tejido social y alimentando narrativas culpógenas, donde "el otro" siempre es acusado de tener la culpa de "mis problemas". Este patrón de atrincheramiento entre los unos y los otros, los buenos y los malos,  los míos y los vuestros, tiende a instalarse y reproducirse a sí mismo en el campo colectivo.

Por ello, uno de los primeros trabajos que hacemos los facilitadores es buscar el terreno común. ¿Qué es lo que nos une? ¿Qué tienen en común las partes en conflicto? ¿Qué es lo que desean cuidar?¿Qué les importa realmente? ¿Qué necesidad subyacente genera la tensión?

Cuando colectivamente descubrimos aquello importante que queremos conservar, aquello que tememos perder, tomamos conciencia de nuestra  corresponsabilidad, tanto en las causas de los problemas como en las posibles soluciones.

Para lograr llegar a ese punto de co-responsabilidad, es necesario lograr un entendimiento compartido de la dinámica sistémica de los actores y factores que provocan y perpetúan el conflicto. Cuando nos sumergimos en el proceso, tarde o temprano llega un momento en que nuestro sentido de pertenencia se desplaza hacia la pertenencia a un sistema mayor. Cuando las partes descubrimos que pertenecemos a un mismo sistema que nos importa, del cual nos sentimos responsables, nos conectamos con un propósito compartido.

En ocasiones  los conflictos, especialmente los socioambientales, se entrampan en lógicas transaccionales que pueden reproducir patrones asimétricos asistencialistas que terminan deteriorando el tejido social.  Para superar  la lógica transaccional, se requiere evolucionar hacia una lógica trascendental, donde los actores salen de la trampa transaccional  y se comprometen con la construcción de una visión compartida del futuro deseado. Ser parte de dicha cocreación de futuro compartido, le dota de sentido al proceso colaborativo, que puede llegar a resultar transformador para las partes.

Muchas veces las conversaciones para resolver conflictos se centran en términos técnicos o jurídicos. Sin embargo, este esfuerzo cognitivo lleva con frecuencia al agotamiento de las partes. ¿Qué posibilidades de abrirían si aceptásemos la sabiduría de la intuición? ¿En qué parte del cuerpo sentimos nuestros conflictos?

En ocasiones he visto como los conflictos generan una carga emocional en los involucrados que les lleva a sufrir una tensión adicional en sus cuerpos. Esta tensión obstaculiza la apertura al aprendizaje necesario para desbloquear los procesos colectivos. Estas tensiones se acumulan dentro y entre cada involucrado, afectando a sus actitudes y comportamientos y por consiguiente, a las posibilidades de transformación del conflicto hacia estados de menor tensión.

Cuando una situación de conflicto cae en un patrón de anquilosamiento y bloqueo, las partes socias en conflicto tienden a naturalizar su situación, a elaborar narrativas que atribuyen la responsabilidad a terceros, eludiendo su propia responsabilidad con discursos auto-desempoderantes que proyectan la agencia (la capacidad de acción) en un otro.

Últimas Comuniones

 ¿Por qué de chiquitos
vestíamos de blanco
o de marineritos
en la celebración
de la Primera Comunión?

¿Por qué de adultos comulgar
se vuelve rutina dominical,
en una lenta y silente fila,
rito sin sentido ritual?

¿Cuándo olvidamos
celebrar como antes
la verdadera comunión
de cada instante?

Contemplo por un segundo
el brillante firmamento
y siento por un momento
el palpitar de este mundo.

Cada astro del universo
gravita como neurona
que encendida explosiona
en mi cerebro inmenso.

En eufórica calma celebro
cada conexión sináptica
de cada cuerpo celeste
en la armonía galáctica
de un solo cuerpo, éste.

En el silencio oscuro
de la noche estrellada
bailo descalzo la danza
con el alma callada
en secreta alabanza
al compás titilante
de la sinfonía extenuante
de grillos de un conjuro.

Camino en el bosque sagrado
mis pasos bendicen la tierra
mi canto se vuelve ofrenda
y en el silencio descubro
el verdadero santuario.

Sentados en círculo
el presente se expande
crepitando el fuego arde
nuestras almas y memorias
vibran como cuerdas de guitarra
en tonos resonantes
de un acorde de concordia
mientras a lo lejos, lejos
rechina la cigarra.

En la cumbre allá arriba
el valle se vuelve pequeño
el humano se vuelve hormiga.
Lección de humildad
tan cerca de cielo.
Caminar con mucho empeño,
mirar con altura de miras
ascender en cada paso el cuerpo
sin elevar el tamaño de  mi ego.

En el seco horizonte
del solitario desierto
se funden cielo y suelo
como yo me fundo
derretido por el viento
uno con el todo,
todo con el uno.

Donde termina la placa
de cualquier continente,
el infinito azul comienza
donde todo se mueve
con el flujo de la marea,
la gravedad ya es leve
ante el mayestático vuelo
de la manta-raya,
soy efímero mortal
que se disuelve,
minúsculo humano
ante el reino de Neptuno,
soy un grano de sal
perdido en el océano.

Da igual si es de noche o de día,
solo o en compañía,
en los bosques o desiertos, 
en el mar o la montaña
cuando el alma está despierta
la comunión se vuelve
pan nuestro de cada día.




Uno sólo



Cuando estoy sin ti
soy uno solo.
Cuando estoy en ti
somos uno sólo.

Si fuiste altar
yo fui ofrenda.
Si fuiste templo
yo fui oración.
Si fuimos uno,
nuestros cuerpos
fueron santuario
y amarnos fue
un sacro oficio.

El pulso de la tierra,
el latido del corazón,
el murmullo del arroyo,
el susurro del viento...
cuando estamos juntos
son uno sólo!

En tí, en mí, en ello,
no hay ningún abismo
entre la naturaleza
y el espíritu mismo.
Y todo así es bello.

Morí en ti
cada noche
en el instante
que fuimos uno.

Luz, fuego, amante
de lava y espuma,
explosión salvaje.

Por un instante infinito
despertamos en el paraíso.
No importa que no sea eterno...
si este placer existe
ya no temo al infierno.

Ya no es preciso
que se abra el cielo
ni que entre un rayo
Cuando tú me miras
descubro en tus ojos
las puertas del paraíso.

Ya no hay tiempo


Ya no hay tiempo.
Nacimos demasiado tarde.
Morimos demasiado pronto.
Vivimos demasiado rápido.
Morimos demasiado lento.

El tiempo ya no existe
pero es al paso del tiempo
lo que más tememos.

El futuro ya no es lo que era.
El pasado ya no será lo que fue.

En el presente
no hay tiempo
ni para nacer,
ni para morir
ni para parar,
ni para vivir

En el presente
ya no hay presente
ni futuro ni pasado.

En el presente
ya no hay tiempo
para estar presente.

Es la falta de tiempo
la falsa excusa
que en todo lugar se usa
cuando otra cosa falta.

Solo tiempo tenemos
al final de los días, tiempo
es lo único que tenemos.

Al final de los días
descubrimos
que tiempo fue
lo único que tuvimos.

Y sin embargo sabemos
que tiempo es lo único
que tener no podemos,
que tiempo es lo único
que parar no sabemos
que tiempo es lo único
que perder no queremos.
¿Qué tiempo es único?
Ese en el que creemos.

lunes, 24 de diciembre de 2018

Gracias por un fructífero 2018!

Termina un año 2018 lleno de aventuras, aprendizajes y frutos. Como ya he convertido esto en un ritual, me siento en estos últimos días del año para repasar y dejar registrado algunos de los hitos más significativos y memorables de este año. Cuando me preguntan qué es lo que hago, con frecuencia me resulta articular una narrativa coherente que refleje tanto la cantidad de sistemas que acompaño como la calidad y profundidad de sus procesos. Por ello, un simple ejercicio como este, es también un intento de identificar patrones en una búsqueda de sentido en mi quehacer cotidiano.

Enero

Febrero

  • Comencé a cofacilitar un proceso de diálogo temprano en un proceso de participación anticipada impulsado por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático en el marco del proyecto de generación de energía eólica Kosten Aike en Coyhaique Alto, en la Patagonia chilena. Acompañamos este proceso hasta mayo, y el acuerdo fue finalmente firmado en octubre. Gracias a aquel proceso volví a reconectar con rincones maravillosos de la Patagonia, pues me tocó entrevistar a líderes ecologistas cerca de Puerto Tranquilo, junto a las preciosas capillas de mármol.
  • Pasamos unos días en familia en Chillepín, donde disfrutamos del Carnaval de las Estrellas.
  • Facilité un taller intercultural para los docentes internacionales recién llegados al Colegio Craighouse
  • Facilité un programa de formación intercultural para un expatriado de Newellco y su familia.
Marzo 
  • Junto con Jennifer Trujillo, Ronald Sistek, Francia Mazzo, Grifen Hope y Javiera Carrion de El Manzano, fuimos el equipo anfitrión del Art of Hosting: Regeneración 2018 en Santiago. Durante tres días, setenta personas exploramos la pregunta: ¿Qué nuevas realidades podemos crear si nos atrevemos a conversar con aliados improbables al servicio de la regeneración ecosocial?
  • Junto con  Juliana Medina y Constanza Donoso cofacilitamos un taller participativo de tres días para la FAO sobre Sostenibilidad  en el Sistema del Algodón con distintos actores de varios países de América Latina, financiado por la cooperación brasileña.

  • Facilité el módulo de Liderazgo para la Sostenibilidad en el Magister de Ingeniería Industrial y de Sistemas en la Universidad del Desarrollo en la ciudad de Concepción, en el Sur de Chile
  • Con Yohana, fuimos al concierto de Phil Collins en Santiago.
  • Junto con Jennifer, Sandra, Martin y Cecilia de Conversaciones para Todos, coanfitrionamos el entrenamiento Art of Hosting en Mariápolis, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina. De allí, con Martín surgió el Canvas para el Café Caórdico. Mi cosecha fue sintetizada en este poema.
  • Celebramos mi 40 cumpleaños bailando con grandes amigos en la Salsoteca Orixas.



Abril 
Mayo 
  • Mayo fue un mes turbulento, marcado por la revolución feminista en Chile 
  • Facilité unos talleres de Comunicación Efectiva con Speak First para Mazars en paralelo con Nati Sarro, que además me acompañó en unas sesiones online para enfocar mi escritura.
  • Fuimos con Yohana al concierto de Erasure y al de Buenavista Social Club en el Teatro Caupolicán.
  • Salvador ganó dos medallas en un torneo de Taekwondo.
  • Ofrecí mi testimonio de vida en un almuerzo con un grupo de desarrollo de la Fundación Desafío de Humanidad.
  • Visitamos Pomaire en familia.
  • Facilité un programa de formación intercultural para BHP
  • Tuvimos un taller sobre los ODS en Glocalminds con El Manzano y comenzamos a distribuir los kits para multiplicadores de GAIA Education
  • Participé en un Coloquio virtual de Tejeredes sobre Colaboración inclusiva
  • Diseñé y grabé unas video-cápsulas sobre Pensamiento Sistémico con el centro Lideres Educativos en colaboración con la PUCV y Fundación Chile

Junio
  • El mes comenzó con un Taller de Incubación de Proyectos Regenerativos en glocal, que facilitaron Grifen Hope y Ronald Sistek
  • Junto con mis socias Karen Mendez y Francia Mazzo, coescribimos un manual de Innovación Social Territorial para la Universidad de Talca.
  • Tuvimos un Espacio Abierto en glocal para la comunidad de Art of Hosting Chile
  • Comenzamos las gestiones con la Municipalidad de Paine para postular un Acuerdo Voluntario de Gestión de Cuencas en Aculeo.
  • Tuvimos un memorable retiro con el equipo glocal en el Nido de Quillota.
  • Comencé a facilitar sesiones mensuales de aprendizaje para Líderes de Sostenibilidad en glocal, con exalumnos del MAGS, en distintos roles de liderazgo en CODEFF, ENAP, Acciona, Arcadis, entre otras.
  • Facilité un taller de Colaboración intercultural para el equipo de la gerencia de Recursos Humanos de Principal, en coordinación con WorldWideConnect.
  • Llegó a nuestras vidas una gatita, Estrellita, que se sumó a las mascotas de la casa, junto con Lukas.
Julio
Agosto 
Septiembre
  • Pasamos las Fiestas Patrias en familia en la localidad de Chillepín. Aproveché aquellos días para leer el libro "Revisión de Vida" de Anamaría Aristizabal, que me regaló mi socia Karen Méndez. Este libro me llevó a reflexionar sobre las semillas, los huesos, los vientos, y el daemon, guardián simbólico de los talentos.
  • Salió publicado el Libro Perspectivas sobre la Teoria U, editado por Javier Ruiz, de la Sociedad para el Aprendizaje Organizativo SoL Spain, en el que se incluía un capítulo mío con la sistematización del caso "Diálogos por un Chile Sostenible".
  • Facilité un taller de Técnicas de Guiado para los pescadores artesanales en el CIMARQ la caleta de Quintay , donde justo en unos días en que habían registrado en video un ballenato en su zona.



Octubre 





  • Aprovechando este viaje a España, visité a mi madre y hermanos en Bilbao
  • En aquel viaje,visité también la Universidad de La Mística en Ávila, la cuna de Santa Teresa.
  • Con mis alumnos de Liderazgo Estratégico y Manejo de Conflicto de UNAB Santiago, tuvimos un viaje de aprendizaje a la Cuenca de Aculeo, donde visitamos la Reserva Natural Altos de Cantillana.
  • Celebramos el décimo cumpleaños de Amanda en el camping Fuenteovejuna en Rangue
Noviembre 


Diciembre
  • Celebramos la fiesta de décimo aniversario de Glocalminds, en la que amigos, colaboradores, clientes y proveedores brindamos por esta primera década de aprendizaje juntos.
  • Participé en el Campamento Padre Hija de Amanda.
  • Amanda y Salvador fueron elegidos por la Biblioteca de su colegio los mejores lectores. Amanda fue premiada por sus pares con el premio a la mejor compañera y por sus profesores con el premio de Formación. Salvador fue seleccionado para las Olimpiadas de Ciencias.
  • Fue aprobado el financiamiento para la Facilitación del Diálogo para el Acuerdo Voluntario de Gestión de la Cuenca de Aculeo, lo que nos llevará muuucho trabajo durante el 2019
  • Participamos en familia en la inauguración y bendición de la Embarcación Explora Quintay con el Sindicato de Pescadores Artesanales en el CIMARQ de la UNAB.
Bueno, esto es una breve síntesis de un año fructífero. Veamos ahora qué nos depara el 2019.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Ella y Él

Ella era sagitario. Él era piscis.
Pero eso es lo de menos.
Ella solo quería una vida tranquila, sin preocupaciones.
Él aspiraba a una vida extraordinaria e intensa, que mereciera la pena ser vivida.
Ella soñaba con una familia normal.
Para él, "normal" equivalía a "mediocre".
Para ella, el trabajo era solo una forma de ganarse la vida.
Para él, el trabajo era su vida.
Ella prefería descansar en casa cada fin de semana.
Él se ahogaba en casa. Su cuerpo le pedía salir a las montañas.
Ella era una mujer de costumbres.
Él era un alma libre, sediento de aventuras.
Ella le gustaba tomar siempre el mismo té cada tarde.
Él prefería un sabor distinto cada noche.
Ella almorzaba y merendaba cada fin de semana con sus padres.
Él también, y ya no encontraba tema para conversar con ellos.
Ella prefería salir a bailar en grupo, con otros amigos.
Él deseaba bailar solo con ella y gozar juntos.
Ella amaba dormir y soñar.
Él sólo soñaba con poder amarla.
Ella era la hermana mayor de su familia.
Él era el hermano menor de la suya.
Ella venía de una familia humilde y trabajadora.
Él venía de una familia acomodada.
Ella operaba desde el deber, el miedo, la culpa, la vergüenza.
A él lo movía el propósito, el deseo, la pasión y el placer.
Ella se había pagado su carrera de noche trabajando de día.
Él había obtenido varias becas para seguir estudiando, una y otra y otra vez.
Ella soñaba con un jardín lleno de flores.
Él soñaba con un huerto lleno de frutales.
Ella dedicaba sus ahorros en muebles y mejoras para la comodidad de su hogar.
Él prefería invertir en bienes inmuebles pensando en el futuro. Su casa era solo un lugar donde dormir.
Ella había aprendido a desconfiar de todo y de todos.
Él elegía confiar en todos.
A ella le gustaba tenerlo todo bajo control.
Él cocreaba cada día su vida con otros.
Ella vivía en el mundo mundano.
Él habitaba en la Tierra, y a veces, su cabeza en las nubes.
Ella reproducía narrativas culpógenas.
Él practicaba la compasión sistemática.
Ella lo juzgaba todo a su alrededor.
Él aceptaba lo emergente.
Ella era perfeccionista y autoexigente.
Él era creativo e innovador.
Ella sufría en un cuerpo tenso y agarrotado.
Él vivía relajado, a veces demasiado.
Ella tenía el No muy a la mano.
Él decía Sí a la vida.
Ella estaba en lucha permanente e inconsciente contra el patriarcado machista ancestral.
Él habitaba un cómodo matriarcado machista y casi le gustaba.
Ella estaba a la defensiva.
Él reflexionaba en voz alta.
Ella comenzó a mirar en conciencia su ego y su alma.
Él se desapegó de expectativas.
Ambos eran marido y mujer.
Ambos eran madre y padre.
Ambos cohabitaban un hogar.
Ambos criaban a hijo e hija.
Ambos cocreaban una familia.
¿Cómo terminará está historia?
Ni ellos mismo lo saben.
Aun eligen escribir una página nueva cada día
y olvidarlo todo algunas noches.

domingo, 8 de julio de 2018

Si un día o si una noche

Si un día por fin
el volcán de tu garganta se destapara,
Si un día por fin
el magma de tu voz fluyera,
Si un día por fin 
la rabia disfrazada de pena
se desnudara...
El mundo se sanaría 
con el poder de tu fuego
y con él, tu alma.

Yo te esperaría,
tranquilo,
en una cumbre lejana,
testigo privilegiado,
para contemplar el milagro.
Y escucharía desde lejos, 
la explosión cósmica, 
el telúrico eco
que pondría fin al largo silencio
que no fue ausencia de ruido
sino ausencia de ego.

Si una noche tal vez
los vínculos de oxitocina
te engañaran como sirenas, 
con cantos alados 
de dopamina y serotonina,
recuerda que quien te ama 
no soy yo. 
Es solo el universo.
que canaliza en mí
el amor del mundo sanando
por tanto tiempo callado.

Si alguna noche 
el lacio telón de tu cabello
revelara el pálido escenario 
de mármol de tu cuello,
este espectador expectante ,
este hombre lobo feroz al acecho,
este amante bandido y discreto,
quisiera volverse actor
por un instante,
saltar decidido
desde las sombras
a la escena 
de una película de vampiros
y apagar las luces
para encender tu cuerpo.

Si un viernes por la tarde, 
al llegar a casa, 
el refrigerador vacío
reflejara como en un espejo
el hueco de tu corazón herido
recuerda la luz que habita en tí,
convirtiendo tus grietas en 
un espacio abierto,
en un lugar lleno de sentido.

Recuerda, maestra mía, 
que en el ojo del huracán, 
habita la calma, 
que en el rincón más oscuro
habita el misterio 
de tu propio poder...
recuerda que desde antes de conocerte 
ya estabas en mi secreto olimpo
por haber tenido por maestra
a la más implacable
de todas las maestras.

domingo, 20 de mayo de 2018

Femininjas Uno, Patriarcado Cero

Mayo del 2018. Siglo Veintiuno.
Justo se cumplían cincuenta años de Mayo del 68. 
A pocos días de Pentecostés.


En la Ciudad del Vaticano, treinta y cuatro obispos de Chile 
–entre ellos un cardenal con su solideo de color escarlata- 
se reúnieron en un círculo convocados por el Papa 
para reconocer su responsabilidad compartida 
El Papa había pedido pastores con olor a oveja, 
pero al destapar la olla se encontró con olor a podrido.



Mientras tanto, en las calles de Santiago, 
miles de mujeres marchaban. 
Niñas, jóvenes, madres y abuelas. 
Todas hermanas. #Sororité lo llamaban.
Las hijas de Eva dicen ser las nietas de las brujas
que la Inquisión no pudo quemar.


Unidas por el dolor y la rabia 
contra la violencia machista, 
por una educación no sexista.
Las de la tercera ola
tomaron las universidades y los liceos. 
Fin a la Cultura de Violación. 
No es No. 
Hartas del “Calladita te ves más bonita”.


En la Casa Central de la Pontificia
Universidad Católica,
objetora de conciencia,
decenas de mujeres,
encapuchadas en pasamontañas carmesí,
expresión de una nueva conciencia,
como lenguas de fuego,
con sus pechos desnudos
rodean la estatua de otro Papa,
como Edith huyendo de Sodoma, petrificado.
Santificado para unos,
encubridor de encubridores,
para otros.

Cuentan que la primera ficha en caer en este dominó
 –tan solo dos meses atrás-  fue la vesícula de Scicluna.  
La glándula biliar del Arzobispo de Malta, 
enviado por el Papa Francisco a Chile, 
no pudo digerir tan dolorosa verdad.

El crudo testimonio de las víctimas 
denunciando décadas de encubrimiento
de abusos sexuales a menores, 
hizo tambalear los cimientos de una jerarquía 
podrida por el pecado, la culpa,
la arrogancia y la ignominia.


Cuando se dan estas sincronías, 
pareciera que a veces
el destino cultiva cierta ironía.  
Otras veces, es el soplo del Espíritu Santo, 
quien incide en forma invisible 
en cómo se entrelazan las historias de los humanos.  
Para los cristianos, el Espíritu Santo es el Paráclito, el gran Consolador.  
Para algunas, para clítoris, mejor un gran consolador.



A la noche siguiente, 
se sintió un temblor de 4,7 grados
en la escala de Richter en la zona central de Chile. 
La Madre Tierra, la Casa Común,
la Creación, la Pachamama, 
las placas tectónicas se remecían y
el movimiento telúrico despertaba al país 
con un remezón en el medio de la noche.


En el medio de la noche, 
una larga y oscura noche,
se encuentra la cúpula eclesial,
medieval y degenerada.
En una sociedad fragmentada,
un país completo,
géneros enteros que despiertan
congéneres generando una nueva generación re-generativa.

Penes falocéntricos que, de pronto, se develan feministas. 
Unos renuncian al poder tras milenios de cultura del abuso. 
Otras denuncian el poder tras ser abusadas y oprimidas por milenios. 
Unos ponen a disposición sus cargos. 
Otras ya no están dispuestas a aceptar
 las cargas históricas de su género. 



Un círculo observado por un mundo vigilante. 
Pezones circulares convertidos en ojos que vigilan
 y denuncian cada humillación –grande o pequeña-, 
cada micromachismo, cada acoso, cada abuso, 
cada discriminación, cada violación, 
cualquier forma de violencia.


Caperucita ya nunca más será víctima de acoso por el lobo feroz. 
Si la fuerza del lobo es la manada, Nosotras seremos La Manada. 
Caperucita transformó su capucha en un pasamontañas carmesí. 
Revolucionaria, combativa y poética, y con tetas. 
Grandes, pequeñas, caídas, turgentes o con estrías. 
Qué más da!

#Vivasnosqueremos.
 #Niunamenos. 
#Yotambién. 
#Sinetiquetas
#Sinfiltro


Rojo cardenal, Rojo carmesí, 
Rojo menstrual, Rojo carmín.
Púrpura, Escarlata, 
Cardenales en la piel,
Sangre en las manos,
Sangre de Cristo derramada,
Salvadores de almas desalmados,
Santos sin aureola,
rodeados de pechos con areola.
Para unos vienen las feminazis, 
para otras comienza el matriarcado. 
Lo que está claro es que,
al menos en en esta batalla,
las femininjas derrotaron al patriarcado
Femininjas Uno, Patriarcado Cero.
Amen. Amén.

miércoles, 9 de mayo de 2018

La Hotra Bomba H

(Cuento para ser escuchado antes de ser leído)


Un día la humanidad
amaneció con los titulares
 de una noticia singular.
En una lejana república
habían logrado obtener
la bomba Hache.
H de Hidrógeno
H de Horrible
H de Horripilante.

Un joven dictador anacrónico,
heraldo del horror
histriónico hilarante y holgazán,
halagado por sus súbditos
hambrientos e hirsutos,
alardeaba de tamaña
tecnológica hazaña,
mientras el resto del mundo
quedaba sin habla.

Haquel díah histórico
los pohetas del mundo
hempezaron ha hescribir historias
de huna forma diferenteh.
Tal vez algo excéntrica,
huna transgresihón sutil,
himperceptible hal ohído,
hevidente solo a la lecturah
para hel lector hinstruído.

Frente a la bomba H,
había nacido el movimihento H.
H de Humano
H de Humildad
H de Humor
H de Hermano
H de Hospitalidad
H de Hamor

Yah no habría distinciones
 X, Y, o Z ni generaciones
Babyboomers ni Millenials.
Había nacido la generación H.
Hache de Heroico
Hache de Hogar
Hache de Hereje
Hache de Huerto

Poco a poco las palabras
se vieron inundadas
por haches hanónimas,
Haches mayúsculas,
haches minúsculas,
haches hintercaladas,
hiniciales y finales,
muhdas y haspiradas.

Hache de curihosidad
Hache de compasihón
Hache de corahe.

Haches para recordar
a cada hombre
a cada hembra
a cada humano
a cada hermano
que por humilde
o hambriento que sea,
hincluso haquellos sin voz
tienen derecho a no pasar hambre
tienen el poder de marcar huna diferencia,
tienen el poder de hincomodar
a quienes hostentan el poder.

Haches para hilar el tejido social
que nos une
Haches para hundir
las raíces en el humus
H de Hondura
H de Hermosura
H de Honor
H de Honra

Haches para soñar horizontes sin humo
y crehar futuros que empiecen hoy
Haches para nuestros hijos
Haches para que crezcan
las hierbas sobre el hormigón
Haches para huir del hastío
Haches de hojaldre saliendo del  horno
Haches con acento húngaro
Haches hermosas hortelanas
Haches hipérboles en huelga
Haches hábiles a honorarios
Haches que cabalgan
con hachas, sin herradura,
Haches sin acento,
sin diptongo ni hiato
Haches diminutas como hormigas
Haches sin hoz ni martillo
pues la misma h será la herramienta.

Haches para recordar
al inmundo mundo
el poder del silencio
el poder de la escucha
y el poder de la lectura

Haches para demostrar
que un silencio en cada palabra,
una pausa antes de cada respuesta,
pueden marcar huna diferencia.

martes, 24 de abril de 2018

Diosa y Medusa

Tus dones te dan poder,
tus armas te dan poder,
tu belleza te da poder
pero el verdadero poder 
no reside ni en tus dones, 
ni en tus armas,
ni en tu belleza.
Tu verdadero poder
reside en elegir 
cuándo
y al servicio de qué
usar tus dones, tus armas y tu belleza.

Las palabras, las historias y los rituales
te pueden dar poder, 
pero también pueden quitarlo, 
si les otorgas más poder 
del que merecen.

La diosa y la medusa
son ambas poderosas.

Una crea y destruye
desde el amor,
acepta incondicionalmente,
sanando compasivamente
el dolor y la culpa.


La otra crea y destruye
desde el miedo
de una princesa herida
sin querer en bruja convertida,
abusando y manipulando sin permiso
perpetuando el dolor y sufrimiento.

Pero la diosa no eres tú
ni tú eres la medusa,
ni tampoco la princesa ni la bruja.
Todas ellas habitan en ti,
y son parte de ti,
pero no eres ninguna de ellas.

Eres la conciencia 
que puede elegir 
cuándo 
y para qué 
y para quién
liberarlas.

Nadie más que tú
puede sentir 
lo que late
en lo más profundo de ti,
nadie más que tú 
puede elegir
y ése es 
tu verdadero poder.

Aprendiz y Maestra


Nos encontramos 
en aquel encuentro 
en la sabana bogotana.
Fueron solo cuatro o cinco días.
Una mañana, 
una pregunta apreciativa. 
Un silencio, una mirada y zás. 
Un umbral. 
Un antes y un después.
Un abrazo de oxitocina.
Un espacio seguro, 
dentro de un espacio seguro.

A la noche siguiente, 
bailar, bailar, bailar
hasta que todo todo todo
 se disolviera
al ritmo de cada compás,
salsa, merengue, cumbia y vallenato
hasta quedar sin aliento,
Caminar sin palabras 
bajo el firmamento
y relatarnos nuestras vidas 
como si fueran historias
a punto de entrelazarse.

En tu espalda, 
esa espalda interminable 
de nadadora infinita,
en fondo azul 
estampada 
una frase:
"Todo lo que necesitas está ya dentro de ti."
Una frase grabada ahora en mi memoria.


Un cerro, una virgen morena.
Bogotá a nuestros pies.
Cantos, velas e incienso a lo lejos.
Una iglesia. Amigos. Conversas. Arepas. Historias. Risas.
Y el viento. 
El viento sobre tu pelo. 
Tu pelo.
Ya todo son recuerdos.
Maldito cangrejo impregnado en tu pecho.

Tenías tantas historias por contar, 
Tantos emprendedores por acompañar.
Tantos jóvenes por inspirar.
Tantos sueños que encarnar.
Tantos encuentros por convocar…
Y ahora nada.

Solo nos queda recordar
tu sonrisa y tu nombre
Y en tu nombre, 
inspirar a más jóvenes, 
contar más y  mejores historias,
convocar más y mejores encuentros,
impulsar a más emprendedores
a ser más valientes para encarnar 
sus sueños más temidos
que ahora ya son también los nuestros.

Partiste una noche, entre dos días.
El día de la Tierra y el día del Libro.
para que pudiéramos
recordarte en cada paso, 
y en cada página.

Algo aquí adentro 
se quiebra en pedazos.

Quiero aprender de ti, ser tu aprendiz” 
-me dijiste. 
Pero esperándote estaba
una más poderosa Maestra.

Ahora tú serás mi maestra,
en cada escenario, 
en cada taller,
en cada círculo, 
allí estará
tu grandeza.