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miércoles, 24 de junio de 2026

¿Y si viajar pudiera dejar un lugar mejor de como lo encontró?

El pensador francés Bruno Latour formuló una paradoja incómoda del turismo contemporáneo: el mismo avión que lleva a una persona a contemplar un glaciar contribuye, mediante sus emisiones, al derretimiento de aquello que ha ido a admirar. El visitante, el avión y el glaciar están entrelazados como partes ineludibles de la misma historia.

Desde esa perspectiva, hablar de turismo sostenible puede parecer una contradicción. ¿Cómo una actividad que depende del transporte, del consumo de recursos y de la movilidad masiva podría contribuir al cuidado de los territorios?

Sin embargo, viajar responde a una necesidad profundamente humana. El descanso, el encuentro con otros lugares y la posibilidad de tomar distancia de la vida cotidiana forman parte del bienestar. Cuando esas experiencias desaparecen o se empobrecen, emerge lo que algunos autores denominan "pobreza de ocio": una vida sin espacios suficientes para la contemplación, el aprendizaje o la renovación personal.

Muchos conocemos ambas experiencias. La de regresar de un viaje con nuevas energías, nuevas preguntas y una mirada distinta sobre la propia vida. Y también la de volver agotados, necesitando descansar de las propias vacaciones. La diferencia entre ambas experiencias no es accidental.

El turismo se ha convertido en una de las actividades económicas más importantes del planeta. Según ONU Turismo, en 2025 se registraron globalmente cerca de 1.520 millones de llegadas internacionales y el sector generó ingresos superiores a los 1,6 billones de dólares, además de cientos de millones de empleos en todo el mundo.

Pero el turismo reproduce también las tensiones de nuestro tiempo: presión sobre ecosistemas frágiles, conflictos por el uso del territorio, encarecimiento de la vivienda, pérdida de identidad local o dependencia económica excesiva. En Chile y América Latina, donde numerosos destinos enfrentan simultáneamente desafíos ambientales, sociales y climáticos, estas preguntas adquieren una especial relevancia.

Frente a esto, en diversos territorios emerge otra tendencia: la del turismo regenerativo. Busca ir más allá de reducir impactos negativos o hacer menos daño. Se pregunta cómo una experiencia de viaje podría contribuir a revitalizar ecosistemas, fortalecer economías locales, reconstruir vínculos comunitarios y ofrecer experiencias transformadoras y significativas a quienes visitan.

¿Qué necesita ser regenerado en cada destino? ¿Los ecosistemas, las economías locales, las relaciones de confianza, la identidad cultural, la esperanza colectiva? ¿Qué condiciones hacen posible que una experiencia de viaje genere círculos virtuosos revitalizantes? ¿Qué formas de gobernanza permitirían que empresas, comunidades, instituciones y visitantes construyeran futuros compartidos? Estas preguntas exigen nuevas capacidades profesionales. Requieren integrar ecología, innovación, planificación territorial, gobernanza, diseño de experiencias y liderazgo colaborativo.

Con ese propósito, la Facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad Andrés Bello ha creado el Diplomado en Innovación y Regeneración en Turismo, que comenzará en julio de 2026 en modalidad online. El programa, pionero en su ámbito, reúne a docentes y profesionales de Chile, Argentina, Brasil, España, Finlandia, Italia y Serbia que han trabajado en destinos, organizaciones, universidades y procesos de transformación territorial en distintos contextos.

Más que formar especialistas en una técnica particular, el diplomado busca formar personas capaces de comprender l
a complejidad de los territorios y de acompañar procesos reales de transformación del turismo, ya sea desde la gestión de destinos, el emprendimiento, la academia, el sector público o el liderazgo comunitario.

Más información: postgrado.unab.cl/programas/diplomado-en-innovacion-y-regeneracion-turistica

 

lunes, 5 de julio de 2010

UN JUNIO PARA RECORDAR Y OLVIDAR

Vaya mes de junio tan loco y tan intenso. Salimos de Karlskrona una mañana lluviosa, cargados de maletas. En el tren, coincidimos con Karl-Henrik Robèrt, fundador del Natural Step y co-fundador del MSLS, y nos fuimos conversando hasta Estocolmo, a pesar de las inevitables interrupciones de Amanda. La capital sueca estaba revolucionada con la boda real de la Princesa Victoria y el festival del amor organizado en torno a ella. Huyendo del alboroto capitalino escandinavo, nos alojamos en Langholmen, una antigua prisión reconvertida como albergue juvenil, hotel y centro de eventos, ubicada en una isla cubierta de áreas verdes al suroeste de la ciudad. Todo un ejemplo de cómo se puede transformar el uso de la infraestructura, desde fines punitivos-represivos hacia una economía sostenible de ocio y servicios. De Estocolmo, además de la parte vieja (Gamla stan) destacaría dos atractivos turísticos: el Museo Vasa y el Parque Skansen. El Vasa es un buque del siglo XVII que fue el más grande jamás construido para su época, llegó a navegar 20 minutos, se hundió el día de su botadura y permaneció sumergido bajo las aguas del Mar Báltico durante más de trescientos años y fue reflotado en los años sesenta. Hoy representa toda una lección simbólica de las consecuencias tan graves como absurdas de la ambición desmedida por el poder. Skansen es el lugar ideal para ir con niños. Un enorme parque con animales autóctonos y exóticos, innumerables atracciones, senderos entre bosques y pintorescos poblados con gente disfrazada con vestidos típicos escandinavos.

Nos embarcamos en un crucero para atravesar el Mar Báltico con rumbo a Tallín, capital de Estonia. Sin duda merece la pena perderse por las calles empedradas de este enclave medieval amurallado. Gran parte de las personas que trabajan en servicios turísticos y de hostelería van vestidas con la indumentaria típica para darle un aire más medieval a la experiencia del visitante.

Al llegar a Bilbao, el panorama no fue muy alentador. Venía una semana entera de lluvias y mi padre estaba ingresado nuevamente en Cruces. Durante las dos semanas siguientes repartí mi tiempo y energía en acompañar a mi padre en el hospital y acompañar a mis niñas a la playa, el parque o la piscina. En el proceso, me leí algunas novelas destinadas a la evasión del espíritu después de tanto ensayo. Entre ellas, "La daga", segunda entrega de la Trilogía Luces del Norte de Philip Pullman, y el "Club Dumas", cuarta novela de Arturo Pérez Reverte. Retomé la lectura del "Sueño de África" de Javier Reverte, e inspirado por las biografìas de los exploradores de África, me animé a leer una revista Muy interesante dedicada a las exploraciones.

También aproveché la estadía en Bilbao para reunirme, conocer y conversar con Eleder, un facilitador euskaldun de Espacio Abierto, consultor en temas de creatividad y mapas mentales. Tras nuestro encuentro, me dedicó un post en su blog.

Una tarde asistí a la charla de fotografía submarina que ofreció mi hermano Carlos durante el Getxo Sea Week y una noche fuimos a ver Robin Hood.

El pasado viernes trasladaron a mi padre al Hospital de Górliz y ayer lunes vino de visita mi prima Christina con su familia de Cincinatti, Ohio.

Hoy me he sorprendido con esta impresionante imagen del universo.



jueves, 12 de febrero de 2009

LA NUEVA JUVENTUD RURAL CHILENA


Acabo de llegar de Chillepín, un entrañable pueblo localizado en la comuna de Salamanca, Valle del Choapa, Región de Coquimbo, norte chico Chileno. Han sido unos días muy agradables de vida de campo, siesta, pan amasado, baños en el río, cosechar tomates y sandías, y hasta un concurso de baile latinoamericano con dos monjas en el jurado.

Hace cuatro años, cuando fui por primera vez a Chillepín en Septiembre del 2004 a celebrar las Fiestas Patrias conocí a Oscarín. En aquel entonces, el tenía nueve años, bailaba cueca bien zapateada, orgulloso con su vestido de huaso, soñaba con correr en el rodeo de la media luna como su abuelo, Don Nibaldo. En cambio, hoy, ena febrero 2009, Oscarín con trece años, ya no sueña con ser huaso, ni tampoco baila cueca. Prefiere el reggeaton. Admira los graffitti que pintan los hip-hoperos. Tiene su perfil en Facebook. Ve Boombox en la televisión por cable. Y se baja sus juegos a su teléfono movil desde I-shop. Su bisabuela quita empachos, cree en el tue-tué y en la gente que ojea guaguas y quien las santigua.



Este contraste me hizo reflexionar sobre los mitos y estereotipos que rodean la ruralidad desde nuestra vivencia urbana. A menudo pensamos inocentemente que los jóvenes del campo son más ingenuos, más castos, que no están contaminados por los vicios de la gran ciudad. Sin embargo, con este viaje, me he dado cuenta de que los medios de comunicación son tan poderosos que transmiten patrones culturales creados y pensados en la ciudad hasta lugares tan aislados y extremos como Chillepín. Sin duda, con el crecimiento progresivo de la Mina Los Pelambres, ha ido llegando lo que se conoce como "progreso" a las localidades rurales del Valle del Choapa. Se pavimentó el camino que hoy es una carretera por la que circulan cientos de camiones diariamente, llegó la electricidad, la telefonía fija, y recientemente la móvil, y tambien internet y la televisión por cable en los últimos años.

Todavía no sé si es bueno o malo. Probablemente da igual, porque es irreversible. Lo que nos lleva a preguntarnos por el futuro de Chillepín. ¿Se verá disuelta su identidad campesina bajo el influjo de la minera? ¿Se convertirá en una nueva Calama, llena de prostíbulos y perros callejeros? ¿Deberemos comer cobre en lugar de sandías, tomates, uvas y calabazas? Muchos jóvenes nacidos y criados en Chillepin, hoy estudian en las mejores universidades del país y trabajan como profesionales a lo largo y ancho de Chile. No tienen incentivos para volver al campo donde crecieron. Ya no se cría ganado. La agricultura como economía basada en el uso intensivo de la tierra y las formas de vida tradicionales asociadas a ella están en un irrefrenable proceso de extinción. Quizá en el futuro se convierta en un atractivo turístico. Entonces la gente pagará -como ya se hace en el agroturismo en otros destinos- por experimentar la ancestral sensación de conectarse con la naturaleza, de recolectar los frutos de la tierra, de re-descubrir que es posible vivir de modo más sencillo.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

REENCUENTROS Y DESCUBRIMIENTOS

Aprovechando una mejoría del tiempo, estos días han sido intensos en experiencias y reencuentros. Me he reunido con amigos vinculados a La Comercial, que anda bastante revuelta con la nueva Deusto Business School, que nace en un momento difícil, y las transformaciones físicas y organizativas que implica el proceso de Bolonia y los nuevos grados de 4 años,  la unificación con la ESTE de Donosti y los dobles grados de Empresariales con Derecho e Ingeniería

Tambien me he re-encontrado con algunos viejos amigos de la cuadrilla y del colegio. Todos en la treintena, siguiendo la naturaleza -o el condicionamiento cultural que creemos natural- la mayoría están en proceso de casarse, crecer y multiplicarse. Muchos de los que fueron a la Capital del Reino están retornando a la Comarca de los hobbits, quienes creen -en un alarde de etnocentrismo socialmente aceptado- que es la Capital del Mundo.

El lunes descubrimos la costa de Cantabria y algunos pueblos del interior. Nos sorprendió gratamente descubrir el pueblito de Cartes, que da nombre al apellido de la familia de Yohana, un enclave rural con encanto al sur de Torrelavega. Nos atendieron estupendamente en el Ayuntamiento de Cartes. Recorrimos las pintorescas y turísticas calles de Santillana del Mar. Como era lunes, encontramos pocos lugares abiertos. En uno de ellos nos dimos un homenaje de croquetas, morcilla, albóndigas y otras delicias. 

Continuamos viaje hasta las playas de San Vicente de la Barquera desde donde tuvimos la fortuna de deleitarnos con una inesperada vista de los Picos de Europa nevados. Ya de vuelta a casa, dimos una vuelta nocturna por el muelle de Castro Urdiales.

El martes recorrimos la Reserva del Urdaibai, reconocida de la UNESCO como Reserva de la Biosfera. Iniciamos nuestro recorrido por la Casa de Juntas de Bizkaia, visitando el Arbol de Gernika, -símbolo de los orígenes de la democracia vasca- y la réplica del mural de Picasso. Nos quedamos con las ganas de visitar El Museo de La Paz. Tras una breve visita a la oficina de turismo, seguimos hasta el puerto de Elantxobe.

Por la tarde, visitamos las Cuevas de Santimamiñe, donde una excepcional guía e intérprete ambiental, nos contó de forma muy didáctica la historia de las cuevas, sus pinturas rupestres y el paisaje en que se encuentran. La visita virtual en 3-D en la ermita, verdaderamente merece la pena. El Bosque de Oma (del pintor Agustin Ibarrola) tendrá que esperarnos para la próxima vez. 

Tras unos pintxos frente a la atalaya de Mundaka, la capital del surf, terminamos el día con una visita a la Torre Madariaga, donde recientemente han inaugurado un Centro de Interpretación Ambiental con una alta inversión en tecnologías, muy ameno, didáctico e interactivo. La sala de imágenes de la Biodiversidad, imperdible.

 

lunes, 23 de junio de 2008

DE COCHABAMBA A LLANQUIHUE

La semana pasada me tocó un viaje relámpago al Lago Llanquihue. El programa Chile Emprende ha priorizado a lo largo del país una treintena de territorios para focalizar las políticas públicas de desarrollo productivo con un enfoque de cooperación público-privada, conformando consejos territoriales articulados por mesas en las que pequeñ@s empresari@s e instituciones trabajan conjuntamente en el aprovechamiento de las oportunidades de mercado, canalizando los fondos de los diversos estamentos públicos.
Durante dos días, acompañé a la gerente del territorio, Lisette, una joven profesional, que estudió en el ITUR -Instituto EuroChileno de Turismo de Pucón- en una serie de reuniones orientadas a escuchar a los actores locales del territorio para trazar los ejes estratégicos de un proyecto de innovación. Conversamos con gente de Puerto Octay, Llanquihue, Frutillar y Puerto Varas. Hasta me entrevistaron para la radio local de Puerto Octay.
Me dí cuenta de la cantidad de gente que trabaja en lo mismo que trabajé durante tres años, gerenteando un territorio, en lugares extremos, aislados, articulando actores públicos y privados, sin herramientas, con poco respaldo, con muchas ganas y entusiasmo y con mucho , mucho mérito. No les vendría mal un coaching... pensé.
De despedida, una espectacular puesta de sol, tiñendo de rojo las cumbres nevadas de los volcanes Osorno, Calbuco y Puntiagudo, en torno al Lago Llanquihue. Mientras llovía en Santiago, me alejaba contemplando en el espejo retrovisor una enorme luna llena ascendiendo lentamente en el cielo de la Patagonia, reflejándose en el lago e iluminando los volcanes.
El colofón de este viaje fue el reencuentro con Javier, a quien no veía desde el encuentro de Taizé en Cochabamba del pasado octubre. Entre cerveza y cerveza nos pusimos al día y exploramos posibilidades.
Al día siguiente, solsticio de invierno-We Tripantu-aquelarre en los Dragones de la Reina. El ritual perfecto para terminar con un ciclo y comenzar otro nuevo. Amen.

sábado, 7 de junio de 2008

DENSIFICANDO REDES EN CUNCUMÉN

El pasado fin de semana fuimos con Yohana a las Colinas de Cuncumén con motivo de la celebración del 60° aniversario de AIESEC. Alrededor de ciento cincuenta jóvenes líderes participaron en este congreso. Cuncumén es un pueblo que queda en la región de Valparaíso, camino a San Antonio, yendo por la autopista del Sol desde Santiago. Precisamente, una gran amiga nuestra, Carla, se encuentra realizando su servicio país en esa localidad.

El hotel Colinas de Cuncumén donde se desarrollaba el evento bien merece unas líneas. Un novedoso concepto: "Hotel Campestre". Gerenteado por sus dueños, la familia Anaya Ottone, es notable el cariño y la dedicación que imprimen en cada detalle. Desde el primer momento te hacen sentir la hospitalidad del campo chileno. De raíces vascas e italianas, inspirados en las experiencias europeas de agroturismo y motivados por marcar una diferencia en el turismo en Chile, han sabido construir un espacio acogedor, confortable, con ese encanto rústico inigualable. La comida rica, el servicio excelente, y lo mejor, la chimenea a leña en la habitación, que muy amorosamente vienen a prender al atardecer para que al llegar la noche, encuentres calentito el dormitorio. Para el segmento de turismo de convenciones y empresas, cuentan con una amplia variedad de salas totalmente equipadas. Además, han generado alianzas con las viñas de la zona para poder degustar sus exquisitos vinos.

Paralelamente al congreso de estudiantes, participamos una veintena de alumni (ex-miembros de la organización) de diferentes generaciones. Curiosamente, varios eramos tocayos. Pero más curiosamente, tras haber trabajado y aprendido en el mundo corporativo, muchos nos dedicamos a la consultoría, a la docencia y al turismo. Unos en IGT, otro en DBM, en XPG, en A&R, en la UAI, en la UNAB, en Makalu, en Tiempo Activo, en CDI, en Kaleidoskopios...

El momento nostálgico fue el museo que armaron con objetos aiesecos de todas las épocas... documentos antiguos, disquettes, fotocopias con los antiguos logos... El momento de glamour fue la ceremonia de entrega de premios en que reconocían la contribución de los alumni a la organización incluyéndolos en el Hall of Fame. También merecen destacarse las sesiones sobre Programación Neuro Lingüística PNL que impartió el consultor internacional Oscar Cáceres.
Como ritual en este momento de transición estuvo energizante. Muchas gracias, chicos!



lunes, 17 de diciembre de 2007

EXPERIENCIA EN TURISMO SOSTENIBLE

He sido Director de Turismo del Centro Cordillera de Lo Barnechea durante tres años (2005-2008), a cargo del Plan Cordillera Activa, en colaboración con Protege, Fundación EuroChile, Sernatur, Sendero de Chile. Dicho proyecto que fue seleccionado por Infoandina para ser expuesto como caso de estudio en la conferencia electrónica de Turismo Sustentable para la superación de la pobreza de las comunidades de la cordillera de los Andes. He estado a cargo de gestionar el proceso de transición del Santuario de Yerba Loca, que pasó de manos de CONAF a manos del Municipio de Lo Barnechea. He participado en la red de coordinadores de turismo municipal de Sernatur, así como en los congresos de desarrollo turístico en Puyehue 2006 e Iquique 2005.


He colaborado en el diagnóstico preliminar y elaboración del proyecto Modelo de Gestión Sustentable del Destino Turístico del Lago Llanquihue para ser presentado a Innova Corfo con la UNAB. Adicionalmente, participo en el directorio de la Corporación La Montaña y en el Proyecto Andorinha.