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domingo, 14 de agosto de 2022

Latido de Futuro


 Estamos enlazados

por nexos invisibles

en un gran entramado

hermoso e indivisible.

 

Por siglos nos creímos

del todo separados

y hoy que nos unimos

ya hemos despertado.

 

En la calle descubrimos:

¡somos pueblo soberano!

El poder establecido

quiere doblarnos la mano.

 

En el fulgor de la calle

en este pueblo insurgente,

ya no hay miedo que nos calle

algo surge entre la gente.

 

Escucha ese latido:

es el futuro latente

que murmura en tu oído,

es el porvenir silente.

 

Es el futuro que susurra

en el momento existente

entre uno y otro segundo

para habitar el presente.

 

Es el latido del mundo herido

pero preñado de otro mundo

que viene y no se detiene

que viene del futuro

pero ya está en este.

miércoles, 19 de enero de 2022

Granito

 Si un pequeño granito

de arena de una playa

puede abrir una ventana

en la roca de granito,

 

Si una gota de rocío

entrando en una grieta

puede quebrar una piedra

dilatada por el frío,

 

Si el fugaz viento marino

puede horadar precipicios

y cavar mil orificios

con persistentes soplidos,

 

Si la verde enredadera

puede cubrir un castillo

a partir de una semilla

tan frágil frente a un cuchillo,

 

¿Qué no podrás por ti mismo,

un diminuto mortal,

desnudo ante el gran abismo,

solitario ante el umbral

de un ignoto futuro?

viernes, 20 de septiembre de 2019

Guardianes del Futuro


Hoy vi escrito en algún muro
la frase  "Aún hay futuro".
Yo no estaría tan seguro.
Según la ciencia , se viene duro
y no veo un liderazgo maduro,
hoy lo veo bien oscuro.

En el pesimismo me hundo
al ver tanto patrón de fundo,
más mi corazón fecundo
aún anhela cambiar el rumbo.

Individuos inteligentes
desatan la estupidez colectiva
cuando toman decisiones
en forma egoista e inconsciente.

La mano invisible
se convierte en
tragedia de los bienes comunes
cuando no existe
gobernanza de los comunes.
El sentido común
se vuelve el menos común
de los sentidos.

Los humanos, morenos o rubios,
precisamos horizontes de esperanza
para darle sentido profundo
ganando a la desesperanza
en nuestro paso por el mundo.


¿Qué historias contaremos
a nuestras niñas y niños?
¿A qué juegos jugaremos
con nuestras hijas e hijos?

¿De qué agua beberemos
si en los lagos y los ríos
todo el plástico vertimos?
¿Con qué sueños soñaremos?


Amazonia en llamas,
Océanos de plástico,
Migraciones masivas,
Corrupción y dictaduras,
Terrorismo, intolerancia,
violencia e injusticia
por doquier
Qué inmundicia!

Sin embargo a donde voy
veo buenos seres humanos
que en acción ponen sus manos
al servicio de otros humanos

Gente buena,
buena gente,
en todos lados,
jóvenes rebeldes,
activismo, voluntariado
líderes comprometidos,
madres coraje,
humildes trabajadores,
abuelas sabias,
una nueva generación
de emprendedores
y agentes de cambio.

sábado, 27 de julio de 2019

Mañanas grises sin mañana


Hay mañanas 
en que la gravedad
me tira p'abajo con más fuerza,
mañanas en que se me pegan las sábanas,
en que mi cuerpo 
se resiste a abandonar 
su comunión 
con el colchón,
mañanas en que mis pies de plomo
a duras penas alcanzan a arrastrarme hasta el baño,
mañanas 
en que me ducho sin ganas
me afeito sin ganas
me visto sin ganas...



Mañanas en que ninguna música 
logra subirme el ánimo,
en que todo mi ser
se siente viejo, pesado, 
cansado de todo y de todos.

Mañanas en que me pesan hasta las canas.
Mañanas en que mi único deseo
es cerrar los ojos,
alejarme de todo,
y volver a dormir
aunque sea sin ganas.

Mañanas de baja dopamina
de cero serotonina,
de cortisol acumulado
y abdomen inflamado.

Dolor de huesos
Tensión en el cuello
Punzada en el pecho

Hay mañanas de cielo gris
y mañanas grises del alma.

Mañanas grises
en que el reloj gris
dice que amanece gris
pero las nubes grises
que el cielo de gris cubren
aún no lo descubren,
y este cuerpo latente
pero de corazón durmiente
se niega a levantarse consciente.


Hay mañanas sin sol
y noches sin luceros
ni estrellas fugaces
a las que pedir deseos.
Hay noches sin sueño
y noches sin sueños
y noches sin deseo.



Mañanas en que ningún fósforo enciende
 ni el gas de la cocina, 
ni las cenizas que quedan 
de lo que fue mi corazón ardiente.



¿Pereza? ¿Cansancio?

 ¿Desgano? ¿Estrés?
¿Depresión? ¿La Agonía del Eros?
¿Será la crisis de la edad mediana?
¿La crisis de los deseos por la crisis climática?
¿Es la apatía una vía de escape 
para evitar sufrir por el dolor del mundo?
¿Será el peso del mundo en mi espalda de Atlas?

¿O solo un vacío de mi alma perdida entre el ser y la nada?
¿No son acaso demasiadas hipótesis para solo un diagnóstico?




Hay mañanas sin un mañana,
donde cualquier horizonte de esperanza
no es más que una ilusión lejana.
Mañanas en que la luz se esconde tenue entre las sombras
Mañanas en que la mejor versión de mí
se siente una estrella sola y lejana.



¿Dónde quedó aquel sol amarillo del kin maya?

 ¿A dónde se fue aquella vitalidad desbordante?
¿Cuándo se esfumaron aquellas ganas de vivir?



¿Quién reconstruirá hoy aquel mañana?
¿Cuándo esas mañanas 
estarán inspiradas 
por un mejor mañana?



¿Qué nueva alquimia

disolverá este opaco plomo 
para que coagule en brillante oro?



¿Qué conjuro disolverá
está armadura oxidada 
para que este corazón acorazado
vuelva a sentir sus latidos
para sentir que está vivo?



¿Dónde estás Ave Fénix? 

 Ven ya a soplar mis brasas.

jueves, 28 de febrero de 2019

Co-Liderazgo Re-generativo

A veces, para nombrar las nuevas realidades que creamos, necesitamos nuevas palabras.
Si nombramos lo nuevo con palabras antiguas, la gente no apreciará la novedad.
El desafío es que cuando haces algo nuevo y lo nombras con palabras nuevas, la mayoría de la gente no sabe bajo qué categoría etiquetarte, no sabe  en qué cajita de su organigrama mental ponerte.
Por eso en este post haremos uso de algunas palabras nuevas como co-liderazgo, co-evolucionar.

Aprender juntos a cocrear desde hoy el futuro en que todos realmente queremos vivir.

Esta simple frase resume las claves para la supervivencia de la especie humana en la Tierra.

APRENDER
Aprender, a diferencia de lo que nos han hecho creer sistemas  educativos hegemónicos centrados en la memorización de contenidos, no se trata sólo de una acumulación cognitiva. Requiere de un cambio conductual adaptativo a las condiciones del entorno.

Esto resulta evidente en la memorable escena de la película "Río" en que el guacamayo azul Blu, en su cálido hogar de Canadá, estudia en los libros de su biblioteca todos los tratados y teorías sobre la ciencia de volar. Traza la trayectoria parábolica, estima las distancias, considera la gravedad, lo tiene todo calculado, se sabe toda la teoría, prepara la lista de despegue en su escritorio, corre y cuando se dispone a dar el salto, en el borde de la mesa, el miedo lo paraliza y se desploma al vacío en una estrepitosa caída. Se sabía todas las teorías, pero ¿Realmente aprendió a volar? No.


Aprender requiere demostrar un nuevo comportamiento. Segun plantea David Kolb en su Ciclo del Aprendizaje  Experiencial,  Observar Reflexionar, Conceptualizar y volver a Aplicar son verbos claves en un proceso de aprendizaje.

Pero a veces, nuevas acciones no generan los resultados que deseamos. Argyris, Bateson, Echeverría en sus distintos modelos plantean que el aprendizaje de primer orden no es suficiente. A veces necesitamos un aprendizaje de segundo orden, o de doble bucle. Esto implica entrar a picar en las creencias del observador, en sus juicios, en sus supuestos, sus modelos mentales. Posiblemente, algunos de esos juicios, creencias y supuestos le están cerrando posibilidades de acción que le restan poder al observador. Al cuestionarlas, se busca ampliar el repertorio de posibilidades de acción.

Aprendizaje de Doble Bucle (Argirys y Schön)
Aprendizaje de Segundo Orden en modelo O.S.A.R. (Echeverría)


JUNTOS
La experiencia humana es colectiva. Nacemos en familias, socializamos con amigos, crecemos en comunidades,  trabajamos en equipo, colaboramos en redes, vivimos en sociedad. Somos con otros. El ser humano se hace humano con otros humanos.
No puedes cambiar el mundo solo. Para enfrentar los complejos desafíos  del siglo XXI necesitamos colaborar con otros diferentes. Si quieres llegar rápido, anda solo. Pero si quieres llegar lejos, ve acompañado.
Juntos podemos elegir competir o colaborar, podemos elegir atrincherarnos o podemos elegir unirnos a una causa común, a la servicio de una visión compartida. Juntos podemos experimentar, equivocarnos y aprender de  nuestros errores, desplegando la inteligencia colectiva.



A CO-CREAR
Co-crear implica crear con otros.
Se dice fácil, pero para muchas personas habituadas a rutinas centradas en el control y la sospecha, resulta algo realmente desafiante. Para co-crear se requiere confiar. Para esto se requiere suspender los juicios sobre el otro,  atreverse a enfrentar los miedos y trascenderlos. Implica aceptar la diversidad, gestionar nuestras diferencias, aceptar al otro como legítimo otro diferente. Crear con otros y no destruir a otros. Sin agendas ocultas. Con transparencia. Sin imposiciones. Abiertos a la construcción real de una agenda emergente y espontánea al servicio de un bien superior.

Cocrear implica también desapegarse de la fijación -a veces rozando la obsesión compulsiva- por el perfeccionismo. Operar desde un excesivo apego a la perfección genera un callado temor a equivocarse, una aversión al error, un miedo paralizante al fracaso, cuando lo que se requiere es generar una cultura de prototipado, de fallar rápido y barato, que posibilite aprender antes de que seas demasiado tarde o demasiado caro.

DESDE HOY


Hay un Sentido de urgencia. No podemos esperar a mañana. No podemos esperar a una nueva generación. Tenemos el conocimiento, tenemos la ciencia, tenemos la tecnología, tenemos la responsabilidad. ¿Pero realmente tenemos el coraje y la valentía para actuar aún en presencia del temor que nos genera la incertidumbre de no tener todas las respuestas?
En la era del cansancio, marcada por la hiperconectividad, la autoexplotacion 24/7 y por la infoxicacion multipantalla, multi tarea, multi sensorial,  la procrastinación se ha vuelto el patrón que marca a toda una generación.

EL FUTURO
El futuro aún no existe.
Pero sin duda será consecuencia de este presente.
No podemos adivinar ni predecir el futuro pero podemos crearlo, incidir en el, o mejor, aprender a cocrearlo.
Si aún no te importa tu futuro, tal vez debería comenzar a importarte, porque pasarás ahí el resto de tu vida.
Escenarios hay muchos posibles.
Algunos optimistas, y otros pesimistas.
Eutopías y Distopías.
Utopiad Que como decis Galeano, son como el horizonte, nos sirven para caminar.
El desafío, construir una Visión compartida dentro de los límites planetarios y operar individual y colectivamente en cada presente desde ese mejorpotencial futuro

EN QUE TODES
Inclusión radical de la Diversidad
Todas las formas de vida
Todas las formas
Todos los estilos de aprendizaje
Todos los estilos relacionales
Todas las ideologías
Todas las culturas
Todos los géneros
Todas las preferencias sexuales
Todos los sexos
Todas las capacidades
Zurdos diestros y ambidiestros

REALMENTE QUEREMOS VIVIR
El adverbio "realmente" alude al sentido de su, de auténtico, verdadero. No de trata de algo superficial, ni tan solo cosmético.
El verbo conjugado en tiempo presente en primera persona del plural, refiere a un anhelo colectivo, expresión de una voluntad compartida por toda una generación, que hoy habita el planeta Tierra.
Vivir en infinitivo, implica una acción que va más allá de Sobrevivir. Vivir va más allá de satisfacer las necesidades humanas fundamentales. Vivir implica convivir. Vivir con sentido implica florecer, desplegar nuestro potencial humano, cumpliendo nuestros sueños.


La creación es aún una tarea inacabada.
¿Qué más significativo que contribuir a la coevolución y coexistencia de todos los seres?

domingo, 13 de enero de 2019

Conflicto interior

Dado mi trabajo como facilitador, a veces me toca acompañar procesos de diálogo en diversos territorios y contextos marcados por los conflictos socioambientales. Con cierta frecuencia me encuentro con dinámicas que operan en forma inconsciente en los grupos y colectivos humanos.

La tendencia cultural a evitar conversaciones difíciles no contribuye precisamente a evitar los conflictos, sino que posterga su expresión explícita y  perpetúa estados de ánimo marcados por la resignación, el resentimiento, la rabia acumulada y la desconfianza recíproca, deteriorando el tejido social y alimentando narrativas culpógenas, donde "el otro" siempre es acusado de tener la culpa de "mis problemas". Este patrón de atrincheramiento entre los unos y los otros, los buenos y los malos,  los míos y los vuestros, tiende a instalarse y reproducirse a sí mismo en el campo colectivo.

Por ello, uno de los primeros trabajos que hacemos los facilitadores es buscar el terreno común. ¿Qué es lo que nos une? ¿Qué tienen en común las partes en conflicto? ¿Qué es lo que desean cuidar?¿Qué les importa realmente? ¿Qué necesidad subyacente genera la tensión?

Cuando colectivamente descubrimos aquello importante que queremos conservar, aquello que tememos perder, tomamos conciencia de nuestra  corresponsabilidad, tanto en las causas de los problemas como en las posibles soluciones.

Para lograr llegar a ese punto de co-responsabilidad, es necesario lograr un entendimiento compartido de la dinámica sistémica de los actores y factores que provocan y perpetúan el conflicto. Cuando nos sumergimos en el proceso, tarde o temprano llega un momento en que nuestro sentido de pertenencia se desplaza hacia la pertenencia a un sistema mayor. Cuando las partes descubrimos que pertenecemos a un mismo sistema que nos importa, del cual nos sentimos responsables, nos conectamos con un propósito compartido.

En ocasiones  los conflictos, especialmente los socioambientales, se entrampan en lógicas transaccionales que pueden reproducir patrones asimétricos asistencialistas que terminan deteriorando el tejido social.  Para superar  la lógica transaccional, se requiere evolucionar hacia una lógica trascendental, donde los actores salen de la trampa transaccional  y se comprometen con la construcción de una visión compartida del futuro deseado. Ser parte de dicha cocreación de futuro compartido, le dota de sentido al proceso colaborativo, que puede llegar a resultar transformador para las partes.

Muchas veces las conversaciones para resolver conflictos se centran en términos técnicos o jurídicos. Sin embargo, este esfuerzo cognitivo lleva con frecuencia al agotamiento de las partes. ¿Qué posibilidades de abrirían si aceptásemos la sabiduría de la intuición? ¿En qué parte del cuerpo sentimos nuestros conflictos?

En ocasiones he visto como los conflictos generan una carga emocional en los involucrados que les lleva a sufrir una tensión adicional en sus cuerpos. Esta tensión obstaculiza la apertura al aprendizaje necesario para desbloquear los procesos colectivos. Estas tensiones se acumulan dentro y entre cada involucrado, afectando a sus actitudes y comportamientos y por consiguiente, a las posibilidades de transformación del conflicto hacia estados de menor tensión.

Cuando una situación de conflicto cae en un patrón de anquilosamiento y bloqueo, las partes socias en conflicto tienden a naturalizar su situación, a elaborar narrativas que atribuyen la responsabilidad a terceros, eludiendo su propia responsabilidad con discursos auto-desempoderantes que proyectan la agencia (la capacidad de acción) en un otro.

martes, 3 de octubre de 2017

The Future of Changemakers

A continuación, comparto la charla que preparé para el Congreso Internacional de AIESEC Alumni, que tuvo lugar en la hermosa ciudad de Cartagena de Indias, en Colombia, durante Julio del 2017.


WHAT DOES THE FUTURE OF CHANGEMAKER LOOK LIKE?
(Pablo Villoch)

I always say that if you want to know the future, see what the AIESECers are doing today . Learning from pioneers, from visionaries, can give you some hints about the future.

But Now I will tell you some stories from the past.

Almost 70 years ago, after the Second World War, a group of seven students from different countries gathered in Sweden and decided to create an Exchange student association to promote cultural understanding, peace and the fulfillment of humankinds potential, to change the world, one person at a time. They created AIESEC, that still changes thousands of lives.

40 years ago, in rural India, a group of young women met with a teacher. They got inspired by Mahatma Gandhi’s philosophy  and started The Barefoot College to help rural communities  become self-sufficient, empowering poor women from all over the world with sustainable technologies.

In Finland, 24 years ago, a Marketing professor posed a question to his  students: “Do you want to travel around the world and learn Marketing at the same time?”. They said YES. And they created Team Academy, a cooperative entrepreneurial school that is expanding in the five continents right now, thanks to Mondragon Team Academy. It is a business school without teachers, but with Team coaches. Without exams, but with KPIs. With real projects for real clients. And lots of travelling. They have learning journeys into three continents to run their business and their learning process.

In Brasil, 18 years ago, a group of Architecture Students realized that their University was not teaching them the kind of architecture they wanted to learn, a more participatory, community based approach. So they occupied an old abandoned theater and they started teaching the architechture they wanted to learn. That is how Warriors Without Weapons was born.

In an Ecovillage in South Africa, 18 years ago, two young teachers founded the Sustainability Institute, where they train leaders for sustainable development.

And it happened the same in Denmark with Kaospilots, in the Netherlands with Knowmads… and so on..



COMMON PATTERNS
What do all these stories have in common? What are the common patterns?
In different countries, small self-organizing teams of young people
had the courage to start something new.
All of them created learning spaces to educate new leaders, entrepreneurs, facilitators, changemakers… for a better world.

They felt the current educational system is not enough. It is not developing the skills we really need to face the challenges of our time. Climate change. Terrorism. Wars. Refugees. Drugs. Corruption. Poverty. Unemployment. AIDS.
There is no single country that can solve them. There is no single changemaker that can do that. There is no single institution… The challenges of our time demand great scale collaboration from all of us.

We cannot guess the future, but we can create it. Indeed We need to co-create it.

How can we learn together to co-create a future where we all want to live?
What if learning together is the kind of collective leadership we need today?

In which world do you prefer to wake up every morning?
-     A world where everyone expects somebody else to fix the problems
-     Or a world where everyone wakes up inspired to build a better place for all

Now I want to tell you a story from the future...
Imagine that you wake up in a world where every one can be a change maker
Imagine all those changemaker schools
·         collaborating,
·         connecting young leaders,
·         co-creating cross cultural and meaningful projects,
A world where every city, every town has a in Impact Hub, a social innovation lab, a changemaker learning program, where people from different origins learn together to cocreate the future they want to live....
Imagine a global network of learning spaces, locally rooted, globally connected, with both virtual and physical platforms.
Where a whole new generation of changemakers can play, work, learn and celebrate.
A world where everyone can be a changemaker!

CALL FOR ACTION
Well... the challenges of our time are exponential.
However, the speed of our changemakers production is not exponential.
How can we accelerate our capacity to inspire, connect, and empower a whole generation of new changemakers to dedicate their life for a better world?

Now, I think that if you want to see the future, IMAGINE what could happen if Team Academy, Kaospilot, MSLS, the impact Hub network, Warriors without Weapons, AIESEC and all those changemakers schools just get together, sit on a circle, connect, learn from each other, cross-polinate each other, coinspire and create conditions for a new generation of changemakers to learn and empower themselves.

Being a changemaker …is not only about making changes.
Changemakers are not only happy clappy people playing with post its
Being a changemaker is a learning journey, an  inner journey and an outer journey.
Being a changemaker is an emotional rollercoaster of
·         joy, sadness,
·         fear and courage,
·         ceaseless cycles of failures, learning and success, rage,
·         frustration, enthusiasm, pain and hope..
·         sometimes, several times a day…
We need silence and introspection to connect with our higher self, with our purpose...re-energizing your self to energize others.

“The plain fact is that the planet does not need more successful people. But it does desperately need more peacemakers, healers, restorers, storytellers, and lovers of every kind. It needs people who live well in their places. It needs people of moral courage willing to join the fight to make the world habitable and humane. And these qualities have little to do with success as we have defined it." 
(David Orr)  


If you are a parent...
If you  are an entrepreneur...
If you are an activist,,,
If you are a leader in charge of a team.,,
 What can you do to create / inspire / empower… more changemakers around you?

I am sure that in your country, there are already amazing people prototyping amazing things.
Come on, go and support them!

What can we do locally to contribute to a new generation for changemakers worldwide?
Previous generations—our parents and grandparents…- didn’t have the knowledge and the technology we have today. They didn’t have internet, google, smartphones!

Our generation , I  don meant those who are in their 30s or their 40s of 50s
I mean all those who live on this Earth today, all of us
We have the technology, science, knowledge… 
we have a responsibility for the next generations
but do we really have the courage?
Do we really have the willpower?

I must confess that I bring more questions than answers
We already know the consequences of absence of leadership in a team or a local committee.
We have also tasted the power of collective leadership when it is truly in service of a shared vision, a higher purpose for the common good.

What if leadership is the most important and abundant renewable energy of our time?
Are we really harnessing it? Are we unleashing all its potential?

What is the legacy of our generation? …  What will be your legacy?
·         Are we leaving enough changemakers for the next generation?
·         Are we giving space for the next generation of changemakers to shine?
·    
    We are here to shine. Because when we shine, we ignite others, we illuminate ...
    when we put our light in service of others, we shine and let others to find and ignite their own light….
How can we all shine in this world?
Transforming what exists and conserving what matters, both demand vital energy.
Where are you putting your vital energy?
Where do you want to put your vital energy in this life?
Transforming the old? Creating the new? It is up to you.


In the same conference, Peace Nobel Price Presidente Santos gave an inspiring speech to the young aiesec changemakers from all over the Planet, appealing to their leadershipt to serve a peaceful world.

lunes, 30 de marzo de 2015

La Tecnopolítica llegó para quedarse

Cuando en 2011 comenzó la agitación en la Plaza Tahir en Egipto, aún no imaginábamos cómo iba a transformarse la política y la participación ciudadana con la masificación de la tecnología. Antoni Gutierrez-Rubí sintetiza muy bien esta tendencia en su libro "Tecnopolítica".

Pero esta semana he encontrado dos ejemplos que invitan a un salto cuántico en esta materia. La Fundación Democracia y Desarrollo, plataforma del ex Presidente chileno Ricardo Lagos, ha lanzado TuConstitución una plataforma virtual -casi como una wiki- para facilitar la deliberación ciudadana ante el inmininente proceso de reforma constitucional prometido en el programa de gobierno de la Nueva Mayoría.




Mientras tanto, en España, se prepara la primera manifestación de hologramas de la historia, en protesta contra la aprobación de la denominada #LeyMordaza, que -según los convocantes- limita considerablemente el derecho de asociación y libre expresión.


miércoles, 16 de abril de 2014

Más allá del Optimismo y el Pesimismo

Una amiga israelí preguntó en Facebook... ¿Qué razones encuentras para ser optimista? 
Bastó esta mera pregunta para gatillar una reflexión sobre el fundamento irracional de la esperanza.

El profesor Humberto Maturana plantea que una teoría es un constructo racional que se sostiene en premisas o supuestos no racionales (lo que elegimos creer). En mis talleres de Liderazgo para la Sostenibilidad a menudo encuentro entre los estudiantes las mismas preguntas que se han hecho pensadores de todas las épocas desde la antigua Grecia hasta la Ilustración francesa.¿Es posible el cambio? ¿Cuánto puede transformarse un adulto? ¿Es el hombre bueno por naturaleza? ¿acaso la sociedad lo corrompe? ¿Son todos los empleados flojos? ¿ O son capaces de auto-motivarse? 

Heráclito frente a Parménides, Hobbes frente a Rousseau, MacGregor frente a Ouchi... Autores cuyos pensamientos nos visitan con frecuencia en los espacios de aprendizaje que facilito. Paradojas aparentemente contradictorias, oxymoron, enigmas koan que solo pueden ser resueltos con un satori. Con frecuencia la reflexión final asemeja la respuesta de un maestro zen. Tanto si eliges creer una opción como si piensas lo contrario, estás en lo cierto, puesto que actuarás como si esa creencia fuera verdadera, creando en el mundo una profecía de autocumplimiento, como en el Efecto Pigmalión


Hace tres siglos, Thomas Maltus fue acusado de hacer de la economía una ciencia del pesimismo. Frente a los obscuros augurios que vaticinaba Malthus, surgió la hipótesis del "optimismo tecnológico", que básicamente se resume en "No os preocupéis, la tecnología nos salvará". Cuando Donella Meadows planteó "Los límites al crecimiento" en su informe al Club de Roma en 1972, se le acusó de neomalthusiana. Cuarenta años después de su investigación, sus estimaciones son sorprendentemente vigentes:


Hoy, en pleno siglo XXI, aun hay fervientes personas que eligen creen en el optimismo tecnológico. Peter Diamandis, escritor de Abundance e impulsor de la Singularity University, es uno de sus principales cabezas. Apoyado en la Ley de Moore, sobre el crecimiento exponencial de las tecnologías, invita a soñar un futuro de computación infinita. ¿Cambio climático? No os preocupéis, los paneles fotovoltaicos se masificarán y reduciremos nuestra dependencia de combustibles fósiles. ¿Hambre? No os preocupeis, imprimiremos los nutrientes en impresoras 3-D. ¿Enfermedades? No os preocupeis, las impresoras 3-D que funcionarán con energía solar a partir de los paneles fotovoltaicos producidos por impresoras 3-D, producirán medicamentos accesibles en base a bio-nano-tecnología. ¿Cuándo se da el punto de inflexión para que tecnología se masifique? Cuando su interfaz se hace amigable para el usuario. Los computadores personales, la internet inalámbrica, la telefonía celular ya han pasado por ese punto en las últimas dos décadas. Se estima que durante la próxima década se masificará la energía solar, la impresión 3-D, la ingeniería genética, la computación infinita, la bionanotecnología, la internet de las cosas, la realidad aumentada...




Margaret Wheatley, fundadora del Instituto Berkana, invitaba en 2009, cuando Obama era elegido con el lema "Hope" a ir a un lugar más allá del miedo y la esperanza, para liberarse de expectativas y conectarse con el presente. Humberto Maturana plantea que la conducta ética espontánea surge en condiciones de ausencia de prejucio, exigencia o expectativa, cuando se dan los pilares del conocimiento, entendimiento sistémico y una acción adecuada accesible. En resonancia con lo anterior, Otto Scharmer en su Teoría U, invita a entrar en un estado de Presencia, con una mente abierta, un corazón abierto y una voluntad abierta, para lo cual se requiere suspender la voz del juicio, superar la voz del cinismo y enfrentar la voz el miedo, las tres barreras que es necesario franquear para llegar a dicho estado de Presencia y conexión con el propósito, con la fuente de inspiración, con el mejor potencial futuro. El Espacio Abierto que operacionaliza Harrison Owen, es precisamente una invitación a soltar el control, a aceptar lo emergente sin miedos, ni juicios ni expectativas. El Espacio Abierto, puede entenderse como un espacio de presencia colectiva donde emergen conversaciones colaborativas y coinspirativas en un convivir ético espontáneo.

En su quinto informe, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático IPCC endurece su discurso sobre los riesgos del actual rumbo de colisión y enfatiza el sentido de urgencia de un cambio drástico de modelo. Hasta el Papa Francisco I ha dado relieve a la agenda ambiental de la Iglesia. Si bien la ciencia lleva cuatro décadas alertando de las graves consecuencias de la inconsciencia colectiva, no pareciera haber extensos ni profundas transformaciones en el modelo subyacente. El geógrafo Jared Diamond en su libro Colapso detalla con ejemplos históricos los efectos de la estupidez colectiva. Numerosos líderes y autores que han dedicado su vida al cambio de conciencia de la población -el mismo Karl-Henrik Robert, Meg Wheatley, Rodrigo García Pizarro...- reconocen su frustración, y al escucharlos, resulta fácil  contagiarse del pesimismo, la desesperanza, la indiferencia, la decepción,  incluso la rabia. Sin embargo, esto lleva a preguntarnos ¿qué emocionalidad es necesaria para movilizar exponencialmente a la sociedad hacia un habitar humano más justo, sostenible y próspero dentro de los límites planetarios?




Los discursos más catastrofistas, apelando al sentido de urgencia, generan miedo, que es una emoción de nuestro cerebro reptiliano, que nos predispone a paralizarnos, huir o luchar. Sálvese quien pueda.

   

Los discursos más optimistas, apelando a la abundancia, invitan a la confianza, a la colaboración. En los escenarios extremos, la eu-topía Verde Brillante frente a la dís-topía Verde Oscura. El mundo corporativo prefiere pensar en una eu-topía Verde Brillante. "Nuestros clientes desean televisiones más grandes con menor huella de carbono" escuché en la Feria Bright Green en Copenhague en 2009. Recomiendo leer la Visión 2050 del Consejo Empresarial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD). Por su parte, la dis-topía Dark Green, habitual en los movimientos de transición, permacultura y ecoaldeas, invita a una vida post-pico petrolero más digna pero austera, volviendo a lo básico, a la bicicleta, al huerto urbano, a sistemas de alimentación local.

Los suecos Karl-Henrik Robert y Göran Broman, fundadores del MSLS, plantean:

"El desafío de la sostenibilidad no es si tendremos suficiente energía, comida u otros recursos tangibles, que los tendremos. La pregunta es.. Habrá suficientes líderes a tiempo?"

Por tanto, aceptan el optimismo tecnológico, pero se sitúan en una suerte de pesimismo institucional. Habrá suficiente tecnología, pero... ¿seremos capaces de crear los sistemas de gobernanza y cambio organizacional necesarios oportunamente?

Para ello, durante la próxima década necesitamos formar líderes conscientes, conectados con su propósito, inspirados, capaces de colaborar interculturalmente a gran escala, dotados de pensamiento sistémico, lenguaje generativo y habilidades de diseño ontológico. Para ello es necesario multiplicar con una lógica exponencial los agentes de cambio, los facilitadores, emprendedores sociales, innovadores sostenibles... da igual el apellido. El talento y el ingenio son abundantes en todas las clases sociales y culturas. Necesitamos generar condiciones para que la sabiduría colectiva se libere. Juanita Brown y David Isaacs dieron con una serie de condiciones para liberar la inteligencia colectiva que paquetizaron en el Café Mundial.

Fernando Flores, en  "Surfeando el Futuro", nos invita a literalmente a navegar la incertidumbre, desde la emocionalidad de una "Esperanza Radical", término acuñado por el antropólogo de Johnatan Lear, al estudiar la desaparación de distinciones significativas que le daban un sentido al vivir de pueblos indígenas de Norteamérica. 


Tras el Holocausto, un superviviente judío de los campos de concentración nazi dio este testimonio: "Los primeros en morir fueron los pesimistas. Los segundos en morir fueron los optimistas. Solo aquellos que se aferraron a una fe y una esperanza anclada en una creencia profunda encontraron la convicción necesaria para salir adelante"

Tal vez la ingeniería nos dé razones para el optimismo. Tal vez la ciencia nos alerte más desde el pesimismo. Da igual. Para liderar e inspirar a otros a evolucionar, para cuidar y conservar aquello que queremos conservar y transformar lo que es necesario transformar, los argumentos racionales no son suficientes. Se requiere un coraje cívico, una pasión y un entusiasmo perseverante que solo surge de un acto deliberado de esperanza radical no racional.