lunes, 16 de octubre de 2017

Parceros y Parteros

Solo mi silencio acoge mi dolor
y la herencia de dolor
de mis ancestros y sus muertos
en las historias de mis abuelos.

Solo en  mi dolor puedo acoger tu dolor
Solo en tu silencio y mi silencio
puedo escuchar y acoger tu miedo.

Sólo en mi coraje
puedo encender tu coraje
Sólo en el presente puedo llegar
más allá del miedo y la esperanza.

Sólo aprendiendo juntos
podemos construir un futuro para todos.
Solo abriendo espacio
podemos convivir humanos, brujas,
lobos, niñas y videntes, amantes y cupidos,
y sí, también los alcaldes.

Si toda paz es interior, todo conflicto es interior.
El conflicto callado viaja en nuestro cuerpo sin palabras
Sin palabras el cuerpo, mi cuerpo, tu cuerpo no mienten.

Solo el cuerpo en silencio descubre su dolor,
su miedo, su rabia y también su coraje.

Oh, natureza silente, anfitriona de mi silencio,
territorio de memoria,
acoge nuestro cuerpo,
territorio primordial,
del cuál solo quedarán
los huesos, las semillas,
los vientos, los vientos,
las corrientes que se llevarán nuestras semillas
semillas que serán sembradas con intención
intenciones que serán sembradas con fe.
Con fe en esta comunidad que brota,
revive, fragua, cicatriza y sana sus heridas.

Sana bailando, bebiendo y celebrando, sin culpa y sin vergüenza
danzar danzar con los ojos cerrados,
lanzarse a ser uno mismo entre las flores del abismo...

Una mariposa nos trajo
a la tierra del olvido, de la memoria y la esperanza,
de la paz, la rumba y la pasión
Una rana nos llevará a la tierra rica,
al monte verde, al bosque nublado,
del quetzal y del casado,
a la cuna del perezoso y del tucán,
de la vida pura, pura vida.

Sí esa alegría,
si ese nudo en la garganta
tuviera nombre...
aunque no tuviera nombre,
un suspiro dejaría.

Sí, conozco la ciencia, pero prefiero la magia,
Sí, conozco el dolor, y prefiero la risa.
Sí, tengo miedo y actúo en el coraje.
Sí, la escasez existe y elijo la abundancia.
Sí, me duele y te perdono.
Sí, me asusta el futuro, y elijo construirlo contigo.
Sí me pesa la carga, y  camino liviano.
Sí me siento encerrado, y mi corazón está abierto.
Sí, el cuerpo me duele, y el corazón también,
y mi estúpido cerebro no descubre la diferencia.

Si todo esto emergió en estos siete años...
¿qué intención deseo sembrar para los próximos siete?
¿Cuál es el bosque que está latente y latiendo en esta semilla?
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