lunes, 19 de agosto de 2013

NACE LA ESCUELA DE INNOVACIÓN SOCIAL

Dice Peter Senge que el mundo empresarial y el mundo de la educación son parte del mismo sistema. Si quieres cambiar la forma en que se hacen negocios, necesariamente debes transformar profundamente la forma en que enseñas a las personas que hacen los negocios. La crisis global desatada desde el 2008 encendió el debate sobre el rol y la responsabilidad de los MBAs y las Escuelas de Negocios en la formación ética de los líderes empresariales. Financial Times, la Asociation of Business Schools, la Harvard Business Review y la revista Forbes se hicieron eco de este debate. Esto llevó a un conjunto de Escuelas de Negocio líderes en el mundo a reflexionar colectivamente sobre las transformaciones necesarias en la educación que estaban entregando a los futuros líderes.


There's no Planet B by 50+20: Management Education for the World - Launch Video (720p) from 50+20 on Vimeo.

Desde entonces, numerosos programas de pregrado y postgrado de las universidades tradicionales han comenzado a incluir -algunos tímidamente como electivos y otros, estratégicamente en todo el currículum educativo- cursos de formación en Responsabilidad Social, Liderazgo, Ética, Sustentabilidad... Incluso desde antes, recuerdo que hace catorce años, el Tec de Monterrey ya tenía entre sus "cursos sello" la asignatura de "Liderazgo para el Desarrollo Sostenible". AIESEC fue pionera al difundir el concepto de "Desarrollo Sostenible" en los estudiantes universitarios de los años 90.

Paralelamente, durante la última década han comenzado a emerger escuelas en todo el mundo con la intención de formar a la nueva generación de líderes, emprendedores y agentes de cambio con una nueva consciencia, sensible y responsable a los complejos desafíos globales y locales. Knowmads en Holanda, MSLS y YIP en Suecia, Barefoot College en India, Tiimiakatemia en Finlandia, Elos en Brasil, MondragonTA e Innovandis en el País Vasco, TeamLabs en Madrid, Kaos Pilots en Dinamarca, HiLearning en Argentina, el Schumacher College en el Reino Unido, la Giordano Bruno University desde lo virtual... y un sinfín de innumerables iniciativas, inusitadamente conectadas entre sí.

Chile no se podía quedar atrás. Los estudiantes comenzaban a sentir una creciente brecha entre lo que les enseñaban en las aulas y la realidad que percibían en las calles. Recuerdo, como hace tres años, en una charla que dí en 2010 sobre emprendimiento social, las previsiones de público se desbordaron y llegué a tener más de cien personas, con gente sentada en los pasillos o de pie al fondo de la clase. Este desborde se produjo de nuevo en un evento organizado en el GAM. En este contexto, han emergido iniciativas que impulsan programas de formación para el emprendimiento social juvenil. Unas han nacido en el seno de universidades públicas, como NexoRSU en la Universidad de Chile que impulsa NESIS, y otras financiadas por empresas privadas, como ChileCree.

Esta nueva realidad se ve reflejada también en nuevos espacios compartidos de trabajo (coworking) que acogen a esta nueva generación de emprendedores. Ejemplo de ello son:

- La Casa B, donde se aloja Triciclos, Sistema B y Aconcagua Summit
- Santiago Makerspace
- Co-work
- Centro Movistar Innova, operado por UrbanStation para StartupChile
- Exosphere
- Socialab , spinoff de Techo

En ese dinámico y emergente contexto, el Laboratorio de Innovación Social de la Universidad Católica ha abierto la convocatoria de La Escuela de Innovación Social. El programa es financiado por la CORFO y la Fundación Minera Escondida y se desarrollará durante los próximos dos años en las ciudades de Santiago y Antofagasta.

La Escuela de Innovación Social busca formar a la próxima generación de emprendedores sociales, líderes y agentes de cambio, equipándolos con herramientas y metodologías, desarollando sus competencias, construyendo comunidad y sobre todo, acompañándolos en su proceso de aprendizaje para que puedan descubrir su pasión y propósito, poniéndolo al servicio de las necesidades del mundo.


La Escuela contará con la colaboración de las escuelas internacionales más disruptivas como la finlandesa Team Academy, la danesa KaosPilot y el Instituto Elos de Brasil (Guerreiros Sem Armas), así como con el apoyo de numerosas universidades chilenas, públicas y privadas.
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