viernes, 23 de mayo de 2008

DECÍAMOS AYER...

Dicebamus hesterna die...

Así dicen que dijo Fray Luis de León al retomar las clases en la Universidad de Salamanca tras cuatro años en prisión, acusado de herejías por la inquisición. Ha pasado ya un mes desde la última vez que escribí en mi blog. Tempus fugit!

Desde entonces, un terremoto en China, un ciclón en Myanmar, una bomba en el club Marítimo de Getxo, la erupción del volcán en Chaitén, las inundaciones por el temporal en el centro sur de Chile... nos recuerdan que la rata de tierra sigue moviéndose en las profunidades.

En lo personal, nuestr@ cachipurri, a sus 19 semanas sigue creciendo y aprendiendo a dar pataditas (o codazos, quién sabe) en el interior del vientre de Yohana. Le hicimos una celebración simbólica en la montaña, bajo la lluvia, para celebrar su día 120, que según las tradiciones yóguicas, es el momento en que el alma entra al cuerpo del bebé. En pocos días más, nos mostrará su secreto... ¿Salvador o Amanda?
Gracias al Bibliometro, he estado leyendo gratis, entre micros del transantiago y metros, inspiradores libros cada quince días... los últimos de Paulo Coelho, manuales sobre el embarazo, y otros sobre reiki y PNL.
En lo profesional, ha sido tiempo de nuevos proyectos, decisiones complejas y numerosas invitaciones. Tiempo de terminar ciclos y comenzar otros nuevos, con mucha y renovada energía. "Harto newén". Me decía mi amiga Valeska. Contento y entusiasmado con los nuevos pasos que ligan mis pasiones, intereses y creencias, la sostenibilidad, la gestión, el aprendizaje, la responsabilidad.

En lo social, he tenido la suerte de tener interesantes invitados de lugares tan distantes como México y la India. Me encanta recibir y acoger gente de afuera y ser su anfitrión y cicerone en esta ciudad, aunque sea por unas horas. Tuve la oportunidad de conocer a Manfred en persona, tras meses de conocernos y trabajar juntos por vía telemática, y le invité a salir de la burbuja del P&G/Starbucks world y conocer el downtown con sus rincones bohemios y bizarros de la ciudad. También recibí a Shivani y su amiga Sonam, con quienes pasamos una tarde en Yerba Loca. Allí tuvimos un escalofriante encuentro con una culebra de cola larga Philodryas chamissonis, que estaba acostada tranquilamente tomando el sol atravesada en el sendero. Al tratar de rodearla, muy respetuosamente, saltó más de dos palmos, casi rozándome la rodilla. Afortunadamente, en esta zona de los Andes las serpientes no son venenosas, pero el susto no te lo quita nadie. Este es el tipo de historias que no contaría a mi madre.



Próximos pasos... coaching grupal a los nuevos líderes de AIESEC, experimentando con la metodología openspace, celebración en las Colinas de Cuncumén del sexagésimo aniversario de AIESEC, recibir el premio Social Entrepreneurship del Foro Iberoamericano de Liderazgo Responsable, preparar el discurso de agradecimiento, preparar las siguientes sesiones de la universidad, proponer nuevos talleres electivos de emprendimiento, retomar y fortalecer los proyectos con Kaleidoskopios, reinsertarme en las redes interculturales, retomar el rumbo Pacífico Sur, preparar los caminos para los desafíos que vienen y seguir sembrando semillas de esperanza.

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