sábado, 23 de julio de 2022

Metanoias de fe y economía

En la tradición cristiana, se ha traducido el término griego metanoia como "conversión". Por ejemplo, para referirse a la conversión de Saulo en San Pablo, cuando pasa de ser un perseguidor de cristianos a ser un cristiano. En las siguientes líneas compartiré algunos hitos que han ido marcando los procesos de transformación de mis creencias y entendimientos sobre la economía, movidos por la fe y las experiencias vitales. Verán que en mi caso, mis metanoias se parecen más a una estalactita, que gota a gota, de forma lenta, silenciosa y progresiva transforma la piedra, que a una caída del caballo.

Nací en el País Vasco de la España de finales de los setenta. Un 19 de Marzo, día de San José, día en que se celebraba el día de las Misiones Diocesanas Vascas.


Fui a un colegio de agustinos, estudié en una universidad jesuita, viví mi proceso de maduración en la fe en una parroquia dinamizada por claretianos  y me formé como educador en una escuela de escolapios. Muchos de los agustinos de mi colegio habían regresado de ser misioneros en Colombia y en la selva en Iquitos, Perú. Recuerdo con cariño y admiración sus testimonios personales de haber vivido en la selva, de haber sobrevivido a sanguijuelas, guerrillas y terremotos. Varios curas de mi parroquia habían estado de misioneros en Ecuador en los setenta, ligados al movimiento de Comunidades Eclesiales de Base, y replicaban los mismos métodos de catequesis y reflexión a la luz del Evangelio (Revisión de Vida: Ver, Juzgar, Actuar) con nosotros durante el proceso de preparación para la confirmación que duraba cuatro años.  A los campamentos de verano, venía a celebrar la eucaristía el Padre Basilio, mi profesor de matemáticas, que se ponía una estola andina, posiblemente de su estadía en Colombia.

A la edad de 14 años, a inicios de los noventa en España, hubo un movimiento impulsado por las ONGDs para exigir al gobierno central un 0,7% de su PIB a Cooperación al Desarrollo. Acampadas en las plazas de las ciudades, marchas multitudinarias, grupos autoorganizados en colegios, parroquias y universidades. Fuimos la generación del CeroSiete. No logramos el compromiso político de las autoridades de la época. Pero sí logramos que múltiples gobiernos autónomos y municipales se subieran al carro y dedicaran un 0,7 % de sus presupuestos a cooperación descentralizada. Y el impacto más duradero fue una generación de jóvenes sensibilizada y comprometida de por vida por la solidaridad internacional. Aquel movimiento derivó en un boom de las ONGs españolas en la década de los noventa, gracias a la inyección de fondos, y una generación motivada y comprometida con ese activismo. Esto fue acompañado de una profesionalización de la gestión de la cooperación y la acción humanitaria, y una creciente oferta de programas formativos en esa línea.

En aquel tiempo, yo participaba como voluntario en un club de educación en el tiempo libre y a los 16 años me estaba formando como monitor educador de tiempo libre en la escuela Iturralde, asociada al Colegio de Escolapios de Bilbao, que era como un diplomado en pedagogía del tiempo libre donde teníamos módulos de educación para la paz, educación para el desarrollo, educación ambiental, y dinámica de grupos. Desde muy jóvenes leíamos a Paulo Freire, María Montessori, Freinet y otros pedagogos.  El módulo de Educación para el Desarrollo y las dinámicas que allí aprendimos -el banquete del mundo, la dinámica de los cubos, la historia de los Papalagi, una lectura crítica al eurocentrismo de los comics de Tintín, la proyección del mapamundi de Peters- fueron especialmente significativos para mí, porque me mostró una forma de aproximarme a las problemáticas del desarrollo, la pobreza y la desigualdad desde otros enfoques y perspectivas.

Así que cuando tuve que elegir carrera, estaba muy conmovido por las noticias sobre la pobreza en el entonces llamado “Tercer Mundo”, intuía que para poder incidir en esas realidades había que comprender la economía.

Tuve muchos y muy exigentes cursos de Microeconomía, Macroeconomía, Econometría, Análisis Multivariante, Política Económica. Incluso como estudiantes nos organizamos y recogimos firmas e hicimos una propuesta para incorporar una nueva asignatura electiva de Economía del Desarrollo, que fue impartida por el profesor Bernardo García-Izquierdo, figura que fue muy significativa como referente en aquel tiempo, por su cercanía como docente. El único profesor jesuita de la carrera, José Manuel Barrenechea, además de enseñarnos Microeconomía, nos impartió un curso de Filosofía Social de la Economía. El fue el primero que nos introdujo a palabras la epistemología, y a tener una mirada crítica sobre la capacidad de los modelos para explicar la realidad.

Durante la carrera, me uní como voluntario a AIESEC, donde descubrí que podía poner las herramientas de gestión que la carrera me entregaba al servicio del desarrollo sostenible, que para mi equivalía a la construcción del Reino, una eutopía de justicia, paz y equilibrio con la naturaleza. Recuerdo que pude escuchar una conferencia de Jon Sobrino, de la UCA de El Salvador, a quien escuché por primera vez la distinción sobre los “empobrecidos” , término que en voz pasiva que implicaba un complemento agente, entregando una responsabilidad a los enriquecidos.

Atraído por América Latina, en 1999 me fui de intercambio a México a estudiar una especialidad en gestión intercultural en el Tec de Monterrey. Allí, al finalizar mi práctica en una multinacional francesa, me sumé como voluntario a una iniciativa de animación sociocultural itinerante en la Sierra Norte de Oaxaca, donde pude convivir con comunidades zapotecas, donde comprendí en persona el significado de la dignidad, aun en condiciones que serían calificadas como "pobreza" por economistas occidentales.

Después de terminar la carrera, quien había sido mi profesor de Macroeconomía, Juan Francisco Santacoloma, -que fue autor del libro más grueso de España sobre la materia, fue parte del comité que me adjudicó la Beca de la Cátedra UNESCO de formación de Capital Humano para América Latina, que me trajo a Chile para trabajar en la Fundación Vasco Chilena para el Desarrollo, como asesor técnico en Cooperación.

Como joven recién licenciado en económicas, quería comprender en persona el entonces llamado milagro económico chileno: cómo era posible que un país hubiera sido capaz de reducir la pobreza a la mitad en una década. Aquí pude conocer los matices,  las luces y las sombras del modelo chileno y su posterior evolución, aún en marcha. Pero también viví experiencias vitales que cuestionaron mis propias creencias.

Durante mi primer año en Chile visitando proyectos locales me tocó conocer realidades muy diversas urbanas, y rurales, del centro, norte y sur, desde La Legua hasta Chiloé, desde Culiprán hasta Curarrewe.  Conocí al Padre Mariano Puga en La Legua, las cooperativas pewenche de Curarrewe impulsadas por el escolapio vasco Iñaki Arriola, la primera red de agroturismo de Chiloé liderada desde Ancud por la Sra María Luisa Maldonado, y otras iniciativas de economía solidaria, término acuñado por Luis Razeto.

Tras dar mi primera charla sobre Responsabilidad Social en La Otra Feria organizada por ProHumana en la Esatación Mapocho en Noviembre de 2002, Al año siguiente, en 2003, vino Muhammad Yunus a una cumbre global del microcrédito y le escuché por primera vez en la misma Estación Mapocho, hablar sobre “negocios sociales”, concepto que me voló la cabeza. Poder usar la fuerza transformadora de los negocios para resolver problemas sociales. Ahí se sembró la semilla del emprendimiento social en mí, que después brotaría en Kaleidoskopios y Glocalminds.

Acompañando como voluntario en 2005 a la Sra. Mónica, microemprendedora de la población San Luis de Peñalolén, en el programa Emprender Juntos de la Fundación de Superación de la Pobreza, me tocaba explicar la importancia del ahorro y el sentido del valor del dinero en el tiempo. Y ella me comenzó a explicar que tenía con sus amigas un sistema de ahorro colectivo que se llamaba la Polla, que era enteramente funcional en aquel entorno,  no bancarizado. Esto fue antes de la Cuenta RUT, que creó el Banco Estado en 2007

En aquel tiempo, había empezado a estudiar un postítulo en Interculturalidad y Desarrollo Local en la Universidad de Playa Ancha. Una de nuestras profesoras nos había interpelado y nos había preguntado: - “¿Cuando estén frente a la alteridad, qué es lo que harán?”

Así que allí estaba yo, hombre blanco, hetero, cis, europeo, alto, sano, con mi acento español, con, con mis privilegios, con mi título debajo del brazo, tratando de explicarle el tipo de interés, el valor del dinero en el tiempo, y allí estaba Mónica, mujer, madre de tres hijos, jefa de hogar,  que vendía ropa usada de colera en la feria y humitas en verano, enseñándome de la Polla. ¿Quién era yo para enseñarle algo a Mónica? Si su sistema de ahorro colectivo, basado en la solidaridad, la reciprocidad y el control social entre pares era culturalmente funcional en su contexto y era la única alternativa viable y accesible para ella en aquel momento, ¿quién era yo para colonizar su pensamiento e imponerle una forma de entender la economía que le negaba el acceso a crédito?

En 2007, visité Bolivia por segunda vez, para un encuentro ecuménico de Taizé en Cochabamba, me impresionó el enorme poder de la economía informal en las calles, mayoritariamente liderado por mujeres de origen indígena, sin un registro, sin boletas, sin impuestos, invisible al Estado, a las estadísticas, y por tanto al PIB.  En ese tiempo estaba estudiando un Diplomado en Relaciones Internacionales en la Universidad Alberto Hurtado, donde tuve de profesor al argentino Armando di Filippo, que me introdujo  a la mirada institucionalista de la economía. 

Al año siguiente, de la Universidad Andrés Bello me pidieron impartir el curso de Economía en la carrera de Ecoturismo. Era el segundo semestre del 2008. A partir de septiembre, por la crisis subprime, sucedía que cada martes, los titulares de los diarios de los kioscos del Barrio República ponían en cuestión los supuestos de los modelos económicos que debía enseñar en clase. Sentí un quiebre de sentido, dado que ya no podía seguir enseñando economía de la misma forma que me la habían enseñado a mí. Ni en el fondo ni en la forma. Ni los contenidos, ni las metodologías. En aquel tiempo me acerqué primero a la Economía Ambiental y después a la Economía Ecológica.

Aquel 2008 leí varios libros, “Hacia un Mundo sin Pobreza” de Muhammad Yunus, “El fin de la Pobreza” de Jeffrey Sachs y finalmente “Colapso” de Jared Diamond, que junto a un conflicto socioambiental que viví de cerca en el Santuario Yerba Loca de Lo Barnechea, me motivaron a dedicar mi vida al desarrollo sostenible y a postular a becas para estudiar una Maestría en ese ámbito.

Viajé a Suecia buscando el pensamiento de vanguardia en las temáticas de Sustentabilidad, y allí descubrí que buena parte del fundamento de los modelos y teorías que nos enseñaban estaba basado en el Desarrollo a Escala Humana y las Necesidades Humanas Fundamentales propuestas por Manfred Max-Neef, la autopoiesis propuesta por Humberto Maturana y Francisco Varela, la interacción en los equipos de alto desempeño propuesta por Marcial Losada. Me di cuenta de lo mucho que valoraban en Europa a chilenos como Claudio Naranjo o Rolando Toro. Mi tesis de Master, inspirada por Peter Senge y Otto Scharmer, del MIT y coescrita junto al economista brasileño Elvio Coletinha y la bióloga japonesa Chieko Azuma, consistió en un análisis comparativo de las escuelas de emprendimiento e innovación social para identificar los principios de diseño pedagógicos subyacentes a sus programas de formación de agentes de cambio. Aunque se abrieron algunas oportunidades en el viejo continente, tras el terremoto de 8,8 de 2010, decidimos como familia volver a Chile, para contribuir a la reconstrucción sustentable del país.

En los inicios del programa de Diplomado en Coaching Organizacional para la Sostenibilidad, que desarrollamos entre 2012 y 2015 junto a Claudia Raffo, Enrique Vergara, Mirta Paredes, Marcelo Godoy y Raúl Pacheco, inspirados por el título del libro "Más Platón y menos Prozac", acuñamos el lema “Menos Porter y Más Capra”, como una apuesta por la necesidad de un enfoque sistémico. En los últimos años, he contribuido a la difusión entre mis estudiantes de las propuestas de la Economía Rosquilla de Kate Raworth y la Gobernanza de los bienes comunes de Elinor Ostrom.

En 2019, inspirado por la convocatoria del Papa Francisco a emprendedores y economistas, me uní al grupo "Asís", donde fuimos discerniendo y compartiendo la llamada Economía de Francisco.

Durante la pandemia en 2020, a raíz de mi experiencia en un programa de Emprendimiento Regenerativo financiado por CORFO, me pidieron de la SOFOFA impartir un Webinar sobre Economía Regenerativa, y a partir de ahí me empezaron a llamar de distintos lados, para charlas en línea en distintas redes de Argentina, Colombia, Bolivia y Chile, para compartir algunas tendencias y distinciones sobre la economía circular y regenerativa. También en aquel tiempo fui invitado a compartir mis reflexiones en un encuentro latinoamericano en linea de Taizé sobre la Naturaleza como prójimo.

El legado caórdico de Dee W. Hock



Si alguna vez has usado una tarjeta de crédito VISA, tal vez no sepas que es gracias a Dee W. Hock, que fue el visionario fundador y CEO emérito de VISA, quien murió esta semana a la edad de 93 años. El actual chairman de esa empresa escribió este obituario.
Pero su principal legado no es ese, sino el haber sido un pionero en pensar las organizaciones #caórdicas que se auto-organizan creativa y flexiblemente en torno a un propósito, donde no es el poder o la coerción el principal motor, sino un claro sentido de propósito compartido, un conjunto de principios operativos éticos acordados y una responsabilidad distribuida.

Décadas después, el libro "Reinventando las Organizaciones" de Fredric Laloux evoluciona el concepto hacia "organizaciones teal", sistematizando casos de empresas caracterizadas por la autoorganización, el propósito evolutivo y la plenitud. Movimientos como los impulsados por Sistema B, las organizaciones brillantes impulsado por Agustín Jiménez desde Colombia, el capitalismo consciente propuesto por Raj Sisodia, Pegas con Sentido o autoras como Sharoni Rosenberg han contribuido a la difusión de la importancia del propósito en las organizaciones.


Chris Corrigan, autor de las Piedras Caórdicas, y miembro de la comunidad global de Art of Hosting, escribe estas palabras desde Canadá:

"Sad news for our community. Dee Hock has died. Dee Hock was the leader who invented the idea of the Chaordic organization, and his work on Chaos and Order was introduced to our community when Toke, Monica, Jan Hein and others met him in San Francisco during a Kaos Pilots Field Program in around 1999. The Chaordic Path and the Chaordic Stepping Stones are evolutions of his work. He was one of the first people to think about complexity in human organizations in the way we think of it today. He did it inspired by living systems and with a gut instinct about how complex systems work, long before there was research to back up what he was thinking. Every time I pull out my Visa card I think of him. I'll be drinking a glass of whisky tonight, toasting this mystic, leader, businessman and Elder. RIP."

 

Juanita Brown, cofundadora del World Café escribió:

"Yes, we spent a good deal of time with him with Willis Harmon at his home in the Bay Area. He was quite a luminary and we, too, were inspired by his quick wit and "out there" (at the time) thinking! He influenced our own work greatly as well. May his Spirit continue to fly!"

 

Su pensamiento inspiró el diseño organizacional inicial de #glocalminds así como uno de nuestros juegos favoritos, llamado "los malabares humanos" o "las pelotas caórdicas", que usamos durante nuestros talleres para introducir los sistemas complejos explicar el concepto caórdico.




Recomiendo la lectura de su libro "El nacimiento de la era caórdica" o su versión actualizada "One From Many" con dos capítulos más.


viernes, 1 de julio de 2022

Cuerpos en la frontera

(Durante la misma semana, 53 personas fueron halladas muertas en el contenedor de un camión en San Antonio, Texas, y al menos 27 personas fueron masacradas por la policía marroquí al intentar traspasar la frontera hacia Melilla.)



Cuerpos amontonados

bajo el sol del mediodía,

cuerpos humillados

que perdieron la alegría.

 

Cuerpos traficados

mulas de carga,

cuerpos esclavos,

bolas de droga,

carne de cañón,

negocio redondo

para el patrón.

 

Mercaderes invisibles

de la trata y del maltrato

lucrando de cuerpos ajenos,

carne humana de contrabando,

cuerpos tratados como mercancía

burlando los controles

de los tratados de libre comercio.

 

Cuerpos ensangrentados

sin razón ni corazón,

cuerpos golpeados

sin pasión ni compasión.

 

Cuerpos torturados

sin lamentos

en comisarías,

cuerpos olvidados

en los parlamentos

y en las sacristías.

 

Cuerpos excluidos,

en trampas mortales.

Camiones convertidos

en fosas comunes.

 

Operaciones bien resueltas:

Cuerpos desechados,

matanzas encubiertas

a las malditas puertas

del Norte amurallado.

 

Cuerpos enterrados

como perros o marranos,

sin tumba ni nombre 

comidos por gusanos.

 

Cuerpos migrantes,

cuerpos refugiados.

Cuerpos huyendo de algo

cuerpos que anhelan futuro

atravesando fronteras,

cuerpos atravesados,

bordes imaginarios

de estados imaginados.

 

Cuerpos explotados

víctimas del deseo

para compensar

la agonía del Eros.

 

Cuerpos en busca de sueños

donde proyectar una vida

sin esclavos ni dueños,

arriesgando su vida

en los bordes de la muerte.

 

Fronteras de muerte,

aduanas de la vergÜEnza.

Límites inertes

qué solo existen

en los mapas y en las mentes

como rayas en el agua.

 

Y el público circundante

impávido, anestesiado

por la hipnosis de pantalla,

el alma entumecida

por la indiferencia masiva

ante la injusticia flagrante

de la burocracia inoperante

al servicio de la clase dominante.

 

Tragedia convertida

en espectáculo masivo.

Cuerpos convertidos

en objeto de consumo.

 

Nador, Lampedusa,

Tijuana, Gibraltar,

el Mediterráneo,

Ceuta o Chacalluta,

en el Altiplano,

el Río Bravo,

triste geografía

de muerte y de injusticia,

violencia estructural

racismo sistémico

ceguera institucional .


Humanidad quebrantada

dignidad mancillada,

vivos, muertos o heridos,

dormidos o despiertos,

locos o cuerdos,

ninos, jóvenes o viejos,

cada cuerpo merece respeto.

 

Derechos humanos,

papel mojado

para espaldas mojadas,

humanos sin papeles.

 

Sólo los humanos

nos volvemos humanos

co-humanizándonos

con otros humanos.

 

Solo los humanos

nos deshumanizamos

deshumanizando

a otros humanos. 

sábado, 21 de mayo de 2022

Filosofía, poesía, cuerpo y danza


 

En el fondo


En el fondo de todo
hay un pozo sin fondo.
En el fondo del pozo
hay un espejo hondo.
Detrás de ese reflejo
con gran gozo me escondo.

Oruga, oruguita


Oruga, oruguita,

oruga que vienes y vas...

te mueves con tus patitas,

no sabes a dónde irás.

 

Oruga oruguita,

aunque hoy no me creerás,

ya pronto tendrás alitas

y mariposa serás.

 

Oruga, oruguita,

llora hasta no poder más

aunque hoy te digan "feíta"

pronto te transformarás,

aunque hoy te creas gordita,

de flor en flor volarás.

 


efímera y eterna

 Es tan efímera la vida y tan eterna la muerte, que el camino a la vida eterna es inmortalizar la belleza.

Corteza y piel


Apoyé mi frente sobre la piel de su arrugada corteza. Luego acerqué mi mejilla y, ladeado, el resto de mi rostro. Por un instante, me sentí seguro en su refugio. Protegido por aquella firmeza. Acogido por una inmensa ternura. Aceptado y no juzgado por su compasivo silencio.

Lentamente fui entregando el resto de mi tronco sobre el suyo, y durante un momento fuimos un solo cuerpo de corteza y piel, líquenes y barba, raíces y pies, entrelazando mis extremidades y las suyas, inhalando hacia mis pulmones en cada respiración el mismo oxígeno que sus hojas emitían. Algo en mí se estremecía al sentir el leve crujir de sus ramas desnudas al viento.

Sí, lloré. Al mismo tiempo desconsolado y aliviado como un niño perdido en la multitud que se reencuentra con sus padres. En cada lágrima liberé décadas de emociones no nombradas. O tal vez innombrables.

Lo abracé con fuerza por una última vez. Le expresé mi gratitud con una mirada, me despedí inclinando mi cabeza en una sutil reverencia y me sequé los ojos para volver al campamento.

domingo, 15 de mayo de 2022

décima estrellada



Por andar anonadado,

contemplando las estrellas,

tropecé con una piedra,

caí al suelo estrellado.

¿Quién lo hubiera imaginado?

¿Qué me dice el Universo?

Que no ande tan disperso,

y que mire  donde piso.

-ya me dio el primer aviso-

te lo escribo en este verso.


miércoles, 19 de enero de 2022

Granito

 Si un pequeño granito

de arena de una playa

puede abrir una ventana

en la roca de granito,

 

Si una gota de rocío

entrando en una grieta

puede quebrar una piedra

dilatada por el frío,

 

Si el fugaz viento marino

puede horadar precipicios

y cavar mil orificios

con persistentes soplidos,

 

Si la verde enredadera

puede cubrir un castillo

a partir de una semilla

tan frágil frente a un cuchillo,

 

¿Qué no podrás por ti mismo,

un diminuto mortal,

desnudo ante el gran abismo,

solitario ante el umbral

de un ignoto futuro?

lunes, 10 de enero de 2022

Mujer Refugio

Cuando se desmorona el futuro,

me pierdo como un vagabundo.

En ti, al fin, me siento seguro

lejos de los ruidos del mundo.

 

En ti encuentro refugio,

en la intimidad de tu abrazo,

ya no necesito artilugio,

ni hoz ni martillo ni mazo.

 

Por la ternura de tu caricia,

por tu yema rozándome el brazo,

Poros y piel vibran... ¡qué delicia!

¡el placer estalla en mil pedazos!

 

En presencia de esta morada

mi alma se desnuda sin coraza

sin temor a ser juzgada

o a ser pesada en una balanza.

No precisa escudo ni espada

ni caballo ni mordaza

ni tampoco armadura oxidada.

 

En cada hueco

en que me hundo,

siento un escalofrío.

En cada cálido recoveco

de ese cuerpo que me envuelve,

me cobijo de este frío

tan cruel y tan profundo.

 

A salvo de mis fantasmas,

protegido de mis monstruos

cuando el miedo me invade,

a la sombra de tu abrigo, 

todo aquello se disuelve

y en mis heridas, coagulo.

sábado, 1 de enero de 2022

Resumen del 2021

Se va un año 2021 marcado todavía por la pandemia de Covid-19, el encierro, las cuarentenas, las vacunas, las elecciones del plebiscito, la Convención Constitucional, las elecciones municipales, de gobernadores regionales, parlamentarias y finalmente presidenciales. Alguno dirán que pasó sin pena ni gloria. O quizá con alguna pena, y alguna poquita gloria. De todos modos, siempre es bueno y reconfortante, volver la vista atrás, reconocer y honrar el camino recorrido, ordenarlo, registrarlo, identificar los patrones, develar los aprendizajes y proyectarlos hacia el futuro.

En enero:

En febrero,
  • Viajamos en familia e Chillepín para disfrutar unos días tranquilos en el campo. Hicimos algunas excursiones. Un día fuimos a pescar pejereyes al Embalse de Culimo. y otro día fuimos en familia a acampar a la quebrada de las Hualtatas, cerca de la localidad de Chillepín, comuna de Salamanca, Valle del Choapa, y vimos los petroglifos de la zona.

En marzo,

  • Presentamos los avances y próximos pasos del Acuerdo Voluntario para la Gestión de la Cuenca de Aculeo en el Concejo Municipal de Paine
  • Durante el primer semestre fui parte del equipo docente del curso de Sustentabilidad SUS1000 que ofrece el Instituto de Desarrollo Sustentable de la Universidad Católica
  • Retomé los programas de formación intercultural con una sesión formativa para profesionales de Novartis.
  • Fui entrevistado para el programa de radio de la Alianza Ríos y Cuencas de Costa Rica

En abril

  • Facilité la clase introductoria del Curso intensivo de Sostenibilidad de Acción Empresas.
  • Impartí una clase sobre modelos organizacionales para un MBA de la Universidad San Francisco de Quito(USFQ) de Ecuador, invitado por Leonello Bertini.
  • Actualicé la web de glocalminds con un sistema de etiquetas para la visibilización de la experiencia en proyectos por palabras clave y Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
  • Compartí mi experiencia como emprendedor en el Festival internacional de Emprendimiento Leonista del Colegio Max León de Cundinamarca, Colombia.
  • Fui parte del comité evaluador de los concursos de iniciativas de innovación social de MauleLab y OhigginsLab con la Universidad de Talca.

En mayo,

En junio,


En julio:

En agosto: 

  • Con el equipo glocal realizamos el anhelado viaje de aprendizaje en Kurarrewe con estudiantes del curso que imparto sobre Liderazgo estratégico y manejo de conflictos de la carrera de Administración en Ecoturismo de la Universidad Andrés Bello, en colaboración con Rutas Ancestrales Araucarias, Aldea Nativa Lodge Walüng, Kodkod, Reserva Nacional Villarrica, Santuario de El Cañi. soñado justo dos años antes.
  • Diseñé y facilité una sesión de Liderazgo educativo para directivos del Servicio Local de Educación de Barrancas
  • Junto a mis queridas Jennifer Trujillo de Colombia, Cecilia Soriano, argentina desde Francia, y Andrea Muñoz chilena desde México, impartimos un módulo de Economía Regenerativa y Dragon Dreaming en el II Curso Maestro de Ecoaldeas y Comunidades resilientes
  • Tras un año de espera, nuestro hijo Salvador tuvo la liturgia de Primera Comunión en el Colegio San Francisco Javier de Huechuraba, que recibió con su pañolín scout.


En septiembre,

  • Diseñé y cofacilité una sesión sobre Gestión del Conocimiento para organizaciones de conservación marina-litoral del programa Mingamar
  • Volvimos en familia al campo en Chillepín, donde celebramos las fiestas patrias con un asado y una acampada familiar en la zona de Barraco.
  • Nuestro perrito poodle Lukas, ya muy viejito con unos dieciocho años, pasó a mejor vida. Recomiendo el Servicio del crematorio de mascotas Pets Forever, muy respetuoso y delicado en ese difícil momento para la familia.
  • Salió publicado un policy brief del Grupo de Valores del G-20 que incluía algunos de los proyectos de glocalminds como ejemplos de diseño participativo de políticas públicas
  • Proseguí con mi rol docente en la octava versión del Diplomado en Sustentabilidad Corporativa e Innovación de la Universidad Católica
  • Comenzamos con Tito, James y Pedro un proyecto para la cuenca del Llanquihue.
  • En el marco de la implementación del Acuerdo Voluntario de Gestión de la Cuenca de Aculeo, en colaboración con glocalminds, la ASCC, CONAF, la Municipalidad de Paine, la Reserva de Altos de Cantillana repartimos un total de 500 árboles a las personas y organizaciones de la comunidad local en un programa de forestación comunitaria.

En octubre

En noviembre

En diciembre:

  • Logré viajar al País Vasco para pasar un mes con mi familia. Durante esos días, disfrutamos de excursiones en el parque del Carpín y las cuevas de Pozalagua en el Valle de Carranza, el nacimiento del Nervión en Orduña, la Reserva del Urdaibai, el Santuario de Arántzazu, y las campas de Urbia en el Parque Natural del Aitzgorri. También disfrutamos un día de pintxos en Bilbao y otro en el Puerto Viejo de Algorta.

 

En síntesis, viéndolo como un todo, si bien fue un año en que estuvimos varios meses encerrados en casa, también fue un año para tomarse las cosas con calma, incorporar nuevas rutinas más conscientes y responsables, aprender de los errores del año anterior, adaptarse a esta nueva realidad y aprovechar los momentos para salir a disfrutar del aire libre

Para facilitar la lectura de los resúmenes de años anteriores, aquí comparto los enlaces directos:



domingo, 10 de octubre de 2021

Tu vida en una maleta

(Foto: Roberto Miranda)


Imagina meter toda tu vida en una maleta.


Imagina despedirte de tus seres queridos,

decir adiós a tu familia de origen, 

tus amistades, sin saber 

cuándo las volverás a ver.

Imagina abrazar a tu madre,

sintiendo que puede ser la última vez.

 

Imagina atravesar todo un continente por carretera

de bus en bus, durmiendo en las estaciones,

o en alguna que otra pensión de mala muerte.

 

Imagina vivir a la intemperie,

despertar cada mañana sin saber

qué comerás o dónde dormirás.

 

Imagina entregar lo que queda de tus ahorros a un extraño,

ser estafado por coyotes y mafias 

que trafican con miles de personas cada año.

 

Imagínate una noche fría en el desierto altiplánico,

atravesando la frontera por un paso no habilitado,

con temor a pisar una mina antipersonal,

con tu hija en brazos.

 

Imagina ser detenido,

 humillado, denigrado,

ser tratado como ganado.

Imagina perder tu pasaporte,

y con él tu dignidad y tus derechos.

Imagina vivir y crecer en un campo de refugiados.

 

Imagínate buscando una vida mejor

con el anhelo de comenzar de nuevo.

Imagínate pidiendo asilo.

Imagínate comenzar de cero.

 

Imagínate esperando filas interminables

 para regularizar tus papeles.

Imagínate sentirte minoría.

Imagínate pasar la navidad y 

tu cumpleaños lejos de casa.

 

Imagínate obligado a dormir 

en una carpa provisoria 

en un parque o una plaza.

 

Imagina que una gente exaltada

vienen a quemar tu campamento, 

tu equipaje, tu maleta.

Y que tu pequeña hija inocente, 

con su mochila rosa a la espalda,

 es testigo de toda esta violencia.

Imagina su alma desarraigada. 

Tu vida en una maleta.

Su vida en una mochila rosa.

 

¿Acaso no somos todos extranjeros

 en algún lugar del mundo?

Ningún ser humano es ilegal.

La crisis no es migratoria.

La crisis es de inhumanidad. 

¡¡ Reasilvestraos !!

Apagad  los teléfonos.

Alzad la vista al cielo.

Contemplad las nubes.

Sed uno con el viento.

 

Desenchufad los televisores.

Decid adiós a las pantallas.

Olvidad los computadores.

Fugaos de esa esclavitud moderna.

 

Volved a perderos en el bosque.

Sentid el llamado de la montaña.

Quitaos calcetines, zapatos y corbatas.

Caminad descalzos sobre la tierra

y veréis cómo sana vuestra alma.

 

Perded el miedo a la noche.

Aullad como lobos a la luna.

Adentraos en las sombras.

Dormid bajo las estrellas.

 

Despertad a la intemperie.

Agradeced cada gota de rocío.

Bendecid cada amanecer.

Besad el suelo con los pies.

 

Respirad el aire puro

lejos del infierno de cemento.

Vivid el eterno presente

en cada efímero momento.

 

Confiad en vuestras intuiciones.

Liberaos de las instituciones.

Defended los últimos retazos

que van quedando del Paraíso.

 

Sentid la brisa en el rostro.

Leed las señales del tiempo.

Mojaos bajo la lluvia.

Chapotead en el barro.

 

Sacudíos y agitaos.

Sacaos la ciudad

de la mente y el cuerpo.

Sudad hasta quedar sin aliento.

 

Estallad de placer.

Extasiaos hasta el infinito.

Acurrucaos piel con piel

para sellar el rito.

 

Bailad hasta el alba

en torno al fuego.

Amad. Amad sin culpa,

que todo es solo un juego.

Gemid, gritad sin vergüenza

 

Cantad, jugad, reíd

con vehemencia.

Dejaos llevar libres

por cada impulso vital

a conciencia.

 

Reconectad con la vida

que en cada pulso os habita.

Recordad que no vais,

que volvéis

a la madre primigenia.

 

Un breve cuerpo humano 

sostenido incondicionalmente

por un errante cuerpo celeste.

Honrad lo que ya sois:

 

Un suspiro que respira,

naturaleza olvidada

volviendo a nacer,

reaprendiendo a regenerarse.