miércoles, 1 de febrero de 2023

¿Qué canciones elegirías para tu funeral?

 A raíz de algo que sucedió durante el entierro de una tía de mi esposa, me decidí a escribir este post.

Resultó que en el momento de mayor solemnidad de la ceremonia, justo cuando el féretro iba descendiendo lentamente hacia su sepultura, comenzaron a sonar los acordes de la canción "Flaca" de Andrés Calamaro.

La incomodidad reinó entre muchos de los asistentes. 

En efecto, generaba cierta disonancia cognitiva entre quienes la habían conocido en vida. Los más bien pensados, prefirieron suponer que tal vez era una canción significativa para la pareja, y que tal vez había sido su última voluntad, o un deseo del ahora devastado viudo.

Durante el regreso a casa en el auto, pensando en cómo evitar que algo así sucediera en nuestros respectivas despedidas, nos vinimos conversando sobre qué canciones  elegiríamos para nuestros rituales. Le sugerí hasta que preparara un cronograma para que pudiera controlar en detalle hasta el último minuto de la ceremonia.

Si bien ambos preferimos que nos incineren, ella tenía clara su canción: "Mariposas" de Silvio Rodríguez

 

Yo me he demorado unas dos semanas más y como no podía elegir solo una canción, he comenzado a recopilar esta playlist de canciones significativas que representan hilos, tonos y sentidos sutiles que quisiera fueran escuchados en ese momento postrero. 

 

Y aunque no la encontré en Spotify, sumaría la canción de "Ama y Ensancha el Alma" en la versión cantada por el Coro CEIP La Latina

Entre el río y la montaña

Allá cuando tenía catorce años, cuando mi alma aprendía a balbucear las primeras sílabas del amar, cayeron en mis manos estos versos, probablemente en la carta de una amada, copiadas de "Viento", un libro de un poeta callejero. Estas palabras quedaron grabadas en la memoria de mis células y despiertan gozosas cada vez que despierto a la intemperie:


Entre el río y la montaña instalo mi campamento
para extasiarme con la tonada de los pájaros,
para comulgar con el Sol,
con el viento, con la lluvia,
para sentir todo el enigma de la noche

En medio de esta sinfonía vital de los sentidos
permanezco atento,
libre y despreocupado, lejano y presente.
Corro, salto, canto, … pienso …
Todo el paisaje circula por mis venas
y toda la fuerza de mi sensibilidad
galopa tiempo adentro de las piedras, de las flores,
de la inmensurable comunión de lo indecible

Ella,
la Naturaleza
sabe que soy su fiel amante
y me abraza con el balsámico aliento,
regalándome la bulliciosa salud de la alegría

… y ahora que vuelvo a la ciudad
con la piel impregnada de bosques y vivencias
con la mochila saturada de estrellas,
traigo (cual golondrinas del alma)
voces salvajes
que rompen las cadenas

…y estoy aquí para darme … porque …
¿Qué sería de este sentir paradisiaco
y de este concierto espontáneo de las células
si no me diese enamorado e indómito
a la gente que amo?

E.J. Malinowski

sábado, 31 de diciembre de 2022

¿Dónde estás, pequeña Wendy?

 


Abre tu ventana y vuela nuevamente

vuelve sólo por esta noche

sobre la niebla londinense

al País de Nunca Jamás.

 

Siéntame en tu regazo

para zurcir de nuevo

a mis pies de duende

esta sombra traviesa

de caballo desbocado,

este impulso vital,

esta fuerza divina,

esta pulsión irrefrenable,

este torrente sin cauce.

 

Ayúdame a encontrarte,

liviana y maternal

tejedora de sombras.


 

Pide a Ariadna su hilo

para salir de este laberinto,

antes de que el Minotauro

me encuentre de repente,

antes de que mi sombra

ay, bala perdida,

se pierda para siempre.

 

¡Rápido, Wendy! ¡Es urgente!

El Sol está quemando fuerte

y derrite ya la cera de mis alas.

 

Vuelo demasiado alto, demasiado lejos

sin el lastre de mi sombra,

¿qué diré a Dédalo cuando caiga?

¿qué pasará si Garfio me atrapa?



Espíritu de Navidad

Ayer y hoy, tantos años

las estrellas brillando

en la noche fría

la vida misma naciendo

nuevamente a la intemperie.

 

Refugiados atravesando desiertos,

huyendo de imperios opresores,

posadas llenas, puertas cerradas,

indiferencia masiva en el reino de Herodes

inocentes mestizos y mulatos

mueren ante las manos limpias de Pilatos.

 

Chivos expiatorios,

fariseos de ayer y hoy,

mujeres sentenciadas 

piedra en mano,

templos del consumo

tomados por mercaderes,

becerros de oro,

ídolos de barro,

gobernantes lavándose las manos,

ignorando las profecías

esperando a nuevos mesías.

 

Sopla, oh, Espíritu Santo,

infunde sabiduría

sobre esta especie perdida

en el camino

tan distraída

de su destino

en una voraz huida

hacia ningún sitio.

Preguntas teologales

En este tiempo de desolación

busco consuelo en Tí.

¿Cuándo llegará la Consolación?

 ¿Qué mociones moverán mi espíritu?

¿Qué banderas blandiré?

 

¿Desde dónde hago lo que hago?

¿Desde dónde digo lo que digo?

¿Desde dónde vivo?

¿Hasta cuándo muero?


¿Dónde nace este entusiasmo que me habita?

¿Dónde yace este Dios vivo

que siento tanto afuera como adentro?

 

¿Dónde anclaré la esperanza?

¿En qué fundaré esta vida que no es mía?

 

¿Es la quietud el fruto de la paz

o es solo su inicio?

¿Es la inquietud fuente de vida

o solo expresión de ella?

 

¿No es la Sagrada Familia

un espejo terrenal

de la Trinidad celestial?

 

¿Al servicio de qué pongo mi vida

que no es mía sino nuestra?

 

¿Por qué el río tiempla de miedo al morir

cuando se hace uno con el Océano?

 

¿Cómo acceder al

inabarcable centro

aquí adentro

tan fuera del mundo

en lo más profundo

de mi pecho?

 

¿En qué rincón

de mi alma

se esconden

las vergüenzas

de mi cuerpo?

 

¿No es acaso

la Esperanza

la Vida misma

defendiéndose

frente a su ocaso?


jueves, 29 de diciembre de 2022

Una parte de mí

Una parte de mí desea,

mi Circe querida,

la de las lindas trenzas,

perderse en la isla de Eea:

beber de tu copa,

tragarme el banquete

preparado con tanto cariño;

dejarme transformar en cerdo

o en cualquier otra bestia,

y dejar salir mi ser animal,

precisamente aquel más sucio y salvaje;

desoír el sabio consejo de Hermes,

derramar su pócima de moly,

dejarme caer inocente

ante el hechizo de tu canto envolvente,

perderme en tu laberinto de canela,

y quedarme un tiempo varado en tu playa,

olvidando un poco cada día

aquello que fui y aquello que amé.

 

Una parte de mí desea

renunciar al trono de Ítaca,

fugarse por un instante de esta jaula dorada,

perderme en cada uno de tus misterios,

viajar contigo a cada mágico rincón isleño,

aprender las artes circenses

transgrediendo  límites propios y ajenos

volverme y volvernos uno

con la pulsión vital de Eros.


 

Una parte de mí desea disociarse 

y olvidar a todas las demás 

pero especialmente a Wendy,

a Penélope, a Medusa,

y a la Bella durmiente,

para hacerse una contigo,

soltar riendas y estribos,

y yacer al fin en tu lecho ardiente.

 

Una parte de mí desea

tomar tu mano en silencio 

e invitarte sin palabras a jugar libre 

ese juego sin ego, sagrado y secreto

del eterno presente

sin pasado ni futuro

sin culpa, sin miedo y sin vergüenza,

sin expectativas ni explicaciones,

sin conciencia ni consecuencias.

 

Una parte de mí 

desea llorar en tu hombro

las heridas calladas de Troya,

hundirme en cada hendidura de tu cuerpo,

fundirme y atravesar cada poro de tu piel,

abandonarme en tus brazos,

sentirme envuelto para siempre

por el candor de tu abrazo,

sintiendo el pulso en tu pecho turgente

y diluirme en el magma de tu vientre.

 

Una parte de mí

tiembla de susto

aterrada ante el abismo

del miedo a perderlo todo,

ese vértigo sentido

ante el vacío sinsentido

reflejado ante el espejo

que proyecta mi propio deseo.

 

Una parte de mí

desea morir en tí

enterrado en el frenesí

de jadeos, gemidos,

gruñidos, mordiscos,

y suspiros sin censura.

 

Una parte de mi desea

pedirle consejo a tu oráculo.

Una parte de mi

no desea jamás escuchártelo.

 

Un parte de mí desea

detener el tiempo

disolver los minutos

derretir los relojes

quemar cada hoja del calendario

Y aunque sea por un momento, 

despojarse de máscaras

de yelmos y armaduras,

desnudarse de cáscaras

y gritar esta loca cordura al viento.

 

Una parte de mí

siente una reprimida tensión contenida

a punto de hacer explosión

esperando que algún día

seas tú la chispa que prenda la mecha

que desencadene la fantasía.

 

Una parte de mí desea llegar a acuerdos sanos.

Otra parte de mí, se resistirá siempre a cumplirlos.

 

Una parte de mí desea cuidarte.

Otra, devorarte y también ser devorado.

 

Todas estas partes son parte de mí,

y no soy ninguna de ellas, sino todas,

las que escucho y las que acallo.

 

¿Será posible un día en el infinito

llegar lo suficientemente lejos

para atravesar las fronteras del deber

y dejarnos atravesar

entregados al deseo y al placer?

 

Y tal vez lo más inquietante,

¿Será evitable este destino

cuando llegue su momento?

¿Tendrá vuelta atrás ese camino? 

martes, 6 de diciembre de 2022

Queridas Aves del Bosque

Queridas Aves del Bosque, 

hoy les pedimos permiso

para entrar en su hogar.

Con sigilo y en silencio

entre coihues y digüeñes

honraremos su lugar.

Con ilustradas guías

aprendimos a diferenciar

el tricahue y la cachaña

el rayadito y el chercán.

No te escondas, carpintero, 

que ya vimos al comesebo

al fio-fío y la diuca

y no les hicimos ná.

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Un zumbido al despertar

Sentí un zumbido al despertar,

de los dioses mensajero,

abrí los ojos y al mirar

entre la tierra y el cielo

las alas del colibrí vibrar

en la libertad del vuelo,

sentí mi corazón palpitar

ante el futuro venidero.

Aquella visita fugaz

fue un placer verdadero

que de la pena hizo brotar 

un cariño duradero.

Aguas Turquesa

Nada como delfín bajo el agua, 

nadie como ella sobre la tierra,

ni en Punta de Choros ni en Cachagua 

ni bajo el mar ni sobre la sierra.

Su mirada profunda y turquesa

siempre sensible a toda belleza, 

de enorme intuición y gran simpleza, 

la más valiente ante la tristeza, 

deja una blanca y alegre estela

en el Achibueno sin represas.

Celebra con Shanti y con Emilia

que esta noche todos somos familia.

Mila Nothofagus

Guardiana del Ciprés cordillerano, 

no se queda solo en la corteza

pues llega hasta el fondo de lo humano.

Del equipo de Fundación Hualo, 

Mila destaca por su sapiencia.

Su alma vibra y su corazón brilla

cuando explica todo lo que sabe 

de la historia a la forma U del Valle.

Mila es mucho más que geografía.

Ante la adversidad no se apoca, 

observa audaz, tenaz y aguerrida,

como el viejo ciprés de la roca, 

Camila se aferra a la vida.

Al Rucio, guardián del Achibueno.

Caminante del cielo maulino,

emprendedor por naturaleza, 

de Linares es el medio mino,

su corazón es pura grandeza,

sensible guardián de la belleza.

Si te lo encuentras en el camino, 

no le preguntes por su destino

pues la humildad es su gran riqueza.

Sírvele una copita de vino,

o mucho mejor una cerveza, 

y que te cuente su gran proeza.

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Causa de Fuerza Mayor


No eres tú ni tu esencia.

Son las sombras proyectadas

del inconsciente colectivo   

sobre la pantalla 

de aquello tan esquivo

que provoca tu presencia.


Es el patrón recurrente 

del chivo expiatorio

que ya vivieron

la Magdalena, Judas

y el mismo Cristo 

hasta el presente.


Es la inconsciencia

de la gente 

frente a la auténtica presencia

del cuerpo que habitas

que a a su paso,

siembra vientos,

despierta huracanes,

cosecha tempestades,

refleja penumbras,

aviva fuegos

que al mismo tiempo

me queman y me alumbran,

me muestra vacíos

que me completan,

me lleva a navíos

que me naufragan

en un oleaje de espuma

que me despierta

en la confusa resaca 

de una isla desierta.


No es por ti,

sino por lo que representas 

en lo profundo

de lo interior

de mi mundo,

poblado de símbolos

plagado de sombras, 

en las que naufragué mil veces

en las que mil veces fui

náufrago y naufragio,

pirata y filibustero, 

caballero y bandido

galán y embustero,

amante y marido.


No es por ti

sino por este profundoscuro

deseo que me habita,

que en tus aguas 

me he hundido,

y me he ahogado

y también sanado,

porque en ti fui

funeral y bautismo,

muerto y renacido,

en ese bendito abismo

de la comunión corporal

más allá del placer y la culpa,

en ese paraíso ardiente

donde ya no quedan 

miedos ni vergüenzas.

sino solo un solo cuerpo,

inerte pero latente.


En el mar de tus heridas,

navego.

En el anhelo de ser vista,

te veo.

En el dolor del abandono,

te acojo.

En el miedo al rechazo,

te acepto.

En la ansiedad del no saber,

te escucho.

En la angustia de no ser suficiente

te devoro...

y quedo más que satisfecho.


No eres tú ni soy yo.

Somos tú y yo

atravesados por 

la fuerza mayor del deseo.

lunes, 17 de octubre de 2022

Reencontrarnos entre mates

 Siguiendo la tradición 

de juglares y rapsodas,

desde Homero hasta Teresa,

desde Rumi hasta Rilke, 

desde Toke a Tenneson,

desde Silvio hasta Gabriela,

quise escribir una canción

pero me salió este poema.


En un bar de la ciudad,

llamado Apartamento,

después de tanto tiempo,

-ya perdí la cuenta de los años

tantos golpes, tantos daños...-

retomamos la vida,

volvimos a abrazarnos,

a sanar nuestras heridas,

y volvieron a correr 

lágrimas en mi mejilla.


Volvimos a  perdernos

en el calor de los abrazos:

piel, hombros, brazos,

pechos, latidos,

y en un solo pulso, 

tantos cuerpos en uno solo,

micelarnos de los pies y de las manos

en un gran micelio humano.


Que corra el vino

que fluyan las risas, 

que las historias que contamos 

entramen nuestras vidas.


La primera pregunta

nos abrió el corazón

al instante.


Sentí la voz atrapada en el pecho

la emoción desbordante

el aliento quebradizo

la palabra cargada 

la lágrima y su hechizo

en la soledad de mi lecho.


Sentimos el crujido,

en un experimento

sin consentimiento

de diverger sin sentido

sin diseño ni intención

tras el ritual de disolución 

del equipo anfitrión.


Por la mañana del día siguiente 

Encarnamos el linaje en una espiral 

honrando pasado y futuro 

Invocando los nombres 

de nuestros abuelos,

de los ausentes,

y de quienes quedaron presentes

en nuestros corazones y mentes

para siempre.


Varios  se lanzaron a tomar un papel

creyendo que la decisión 

se había tomado

y que el espacio abierto 

se había iniciado

pero algo gatilló en mi

saltar como el jaguar

y entonces gritar: objeto!


Me vi reflejado en él.

Había estado en ese lugar

de querer terminar, 

converger y acabar

antes de tiempo.

Pero recordé el dolor

que en otres provocó

una buena pero apurada intención.


Y ahora me duele la mano de tanto votar 

;-)


Sistemas nerviosos,

Facilitación convergente,

Cómo sentir la madurez de mi ego,

Recordar junto al fuego

el poder del juego.


Jugar el flow game

fluyendo en el juego del fluir,

sintiendo la sabiduría emergente 

de cada pregunta candente


Navegar junto al río

en un movimiento pendular

en los altos y bajos

del cinismo y el inspirar.


Peceras del Eros

del Amor y el Deseo

¿Que elegimos hacer 

con aquello que nos pasa?


Anfitriona activista,

dispuesta a dar la vida 

por defender las fuentes 

del agua que da vida,

Te doy la llave de mi casa

rezando para que nunca 

jamas tengas que usarla.


Abrazar, en la oscuridad de la noche,

al marciano para quitarle la linterna

y liberar a sus rehenes y ayudantes.

sintiendo la dopamina a troche y moche. 


Reír, jugar y bailar 

sin poder parar,

celebrando como

alquimistas y chamanes

hasta que todo se disuelva 

antes de coagular

en la fiesta ritual.


Cabezas que rebotan sobre vientres

risas de un imparable torrente 

de gozo infinito que brota de la vertiente 

del laberinto de los cuerpos rientes.


En este pueblo 

todos podemos ser

lobos, amantes,

niñas y videntes,

asesinos en serie,

víctimas, victimarios

jueces y acusados

sin abogados.


Juguemos pues 

a reticular universos 

No importa que 

tan grande o chiquito seas!

Dejemos volar o reptar

a la iguana Juana

pero sobre todo

acariciar en ella 

nuestra mente reptiliana.


Caminar bajo el sol 

conversando hacia los bosques de agua 

¿Que es lo que en mí 

se está regenerando?

la capacidad de amar

la confianza en la vida

y la humanidad.


Esta es la semilla,

Aquí empieza todo.

Observar lo que sucede

debajo del bosque

de tabaquillo o polilepys.

Esa visión es a la que queremos volver 

Una actividad muy reparadora 

para quien la ejerce

Mañana y tarde repicando

después de que brote

aquello que sembramos.

Aprendí un montón

embarrandome las manos.

Bosques que la neblina rastrillarán

Nubes de la sierra que vienen y van.


¿Cuál será ese sustrato esponjoso 

que preserve la frescura 

de nuestra amistad

donde pueda proliferar

toda forma de vida?


¿A qué o quién devolveremos

la piel de la montaña desnuda?


¿Como cuidaremos 

este bosque humano

donde sucede la magia 

cuando aparece la sombra?


¿Qué necesitamos recordar

para volver a ser un eslabón más 

en esta cadena natural?


¿Qué rol somos llamados

 a ocupar en el cuidado de la vida?


¿Que aprendizaje nos traerá

el cuerpo colectivo

y el cuerpo individual?


¿Qué está muriendo?

¿Qué está queriendo nacer?

¿Cuál será el siguiente nivel 

de nuestra práctica?

¿Hacia dónde evoluciona 

esta comunidad de práctica?

¿Qué conservaremos?

¿Qué será diferente?


¿Qué es lo que surge

cuando nos atrevemos

a sostener el misterio

que nos sostiene,

habitando en silencio

el borde del no saber?


Palomitas y gruyas 

alebrijes de papel

nos convocan en dos años

a encontrarnos en tropel

Asunción... Oaxaca

¿quién sabe en la Tierra?

Al Norte de esta sierra

todo puede suceder.

lunes, 5 de septiembre de 2022

Rechazo

El pueblo ya no es El Pueblo.

La revuelta de octubre

ya no fue revolución.

 

El pueblo ha hablado,

ha votado obligado,

y ha rechazado

la nueva constitución.

 

Para unos un alivio,

para otros,

una gran decepción.

 

Así es la democracia.

Así es la historia pendular

la que escriben los pueblos,

con un poder secular.

 

El alma del pueblo herido

por el trauma colectivo

confiar ha preferido 

en el libre mercado

y no en un débil Estado

que lo tiene abandonado.

 

La tierra yerma

los ríos secos,

las paltas frescas,

las niñas tristes,

los bolsillos llenos.

 

En las cárceles los presos

rechazan sus nuevos derechos.

 

En el campo prefieren

el asado y el rodeo,

a la plurinacionalidad,

a la sintiencia y el roteo.

 

Mis ahorros,

mi casa propia,

mi futuro enrejado

en mi metro cuadrado,

por temor al otro diferente

al inmigrante, al delincuente,

al indígena y al  indigente.

 

Temían perder su vivienda,

sus fondos heredables

su himno, su bandera,

la unidad nacional.

Temores alimentados

por la sutil maquinaria

del poder del capital.

 

La utopía, al alcance de los dedos,

se evapora entre encuestas de opinión.

La casa de todos tenía y tendrá dueños.

El miedo, la mentira, el engaño,

la concentración de medios,

el algoritmo, la arrogancia,

el revanchismo, la política identitaria,

le ganaron esta vez

a la esperanza y a los sueños.

 

¿Acaso fue todo una efímera ilusión?

¿o tal vez la derrota necesaria

de toda una generación?

 

Las mayorías silenciosas

por tanto tiempo calladas

por temor a ser rechazadas

sacaron a una  la voz

y al unísono gritaron calladas

la palabra que las unió.

 

Así quedó deprimida

la élite progresista

ecologista y animalista,

con la esperanza ahogada

hundida en el charco

dejado por la burbuja

cognitiva en que se hallaba,

que estalló, definitivamente,

pero esta vez sin violencia

ni barricadas.

 

Los brotes no eran brotes.

Las flores quedaron marchitas

por una helada anunciada.

 

Los perros negros

con sus pañuelos rojos

se lamen ahora sus heridas

 

La derecha gana en Suecia

El neofascismo en Italia.

Además de la guerra en Ucrania.

Ahora que comienza un largo invierno,

algunos se preguntan

¿Cuándo llegará ahora la primavera?

 

Tantos ojos mutilados,

tantas vidas perdidas,

tanta sangre derramada,

tantas banderas al viento...

¿al final de qué sirvieron?

 

¿Quiénes se apropiarán ahora del Sentido común?

¿Quién gana cuando se gana?

¿Qué se pierde cuando se pierde?

¿Qué se rechaza cuando se rechaza?

¿En qué fundar ahora la esperanza?

 

¿Dónde quedó la profecía de las anchas alamedas?

¿Quién podrá ahora decir que tiene fe en Chile y su destino?

 

Una nueva fractura en esta angosta franja de tierra

rechazistas, apruebistas,

los del sesentaydos y los del treintayocho

todos toman asiento

para vivir este momento.

jueves, 1 de septiembre de 2022

Las brasas y el fuego



Dicen que donde hubo fuego,

grises cenizas quedan,

pero bajo estas canas

no es ceniza lo que queda,

sino unas ardientes brasas.

 

¿Quién podría imaginar

que a los cuarenta años de edad

vendría un viento a soplar

lo que queda de mis ascuas?

 

¿Quién podría imaginar

la pulsión vital del Eros

volviendo a despertar

reavivando este deseo?

 

¿Cómo no caer rendido

al gozo de cada caricia

en un abrazo sentido

susurrándome al oído?

 

¿Cómo puede ser pecado

amar, sentir, gozar, fluir,

sentirse vivo y amado

en esto que es el vivir

con un corazón alado?

miércoles, 24 de agosto de 2022

Silencia (Ceumar)

 


(Ceumar)

O que esse silêncio tem a dizer

O que esse silêncio tem a dizer

Fico sozinho, fico calado

Pra perceber

Fico sozinho, fico calado

Pra perceber

O que esse silêncio tem a dizer

O que esse silêncio tem a dizer

Fico sozinho, fico calado

Pra perceber

Fico sozinho, fico calado

Pra perceber

A voz pura do silêncio quis dizer

Sem dor nem dó

Que as cores da beleza sabem ver

Quem está só

Sempre só e não sozinho

Muita gente no caminho

Com calor e com carinho

Com calor e com carinho

Silencie a dor e faz dela uma sinfonia calada

A voz do silêncio revela tua alma curada

Silencie a dor e faz dela uma sinfonia calada

A voz do silêncio revela tua alma curada

A voz pura do silêncio quis dizer

Sem dor nem dó

Que as cores da beleza sabem ver

Quem está só

Sempre só e não sozinho

Muita gente no caminho

Com calor e com carinho

Com calor e com carinho

Silencie a dor e faz dela uma sinfonia calada

A voz do silêncio revela tua alma curada

Silencie a dor e faz dela uma sinfonia calada

A voz do silêncio revela tua alma curada


martes, 23 de agosto de 2022

Silenciar


¿Qué silenciamos 

cuando hacemos silencio?

¿Silenciamos la brisa?

¿Silenciamos el viento?


¿Silenciamos el bosque?

sus hojas, el río, las aves?

¿Silenciamos el mar,

las olas, las naves?


¿Silenciamos acaso

la música o el canto,

la voz y sus palabras,

la risa o el llanto?


¿Qué silenciamos 

cuando hacemos silencio?


¿Es el sonido de fuera

o es el ruido de adentro?

¿Acallamos la mente 

de cualquier pensamiento?


¿A quien escuchamos

cuando hacemos silencio?


¿Es el alma, es el ego?

¡Misteriosas voces 

en nuestro cerebro!

¿O es la voz de nuestro 

más profundo deseo?


¿Es el alma dormida

qué despierta aturdida?

¿Es el dolor callado

que duerme a tu lado?


¿Es acaso el latido

de tu corazón herido?

¿Es la Tierra que clama

por su paraíso en llamas?


¿O es la voz de Dios vivo

en nuestro profundo desierto?

domingo, 14 de agosto de 2022

Vivir con freno de mano



Vivir con freno de mano

no es vivir.

¿pero acaso no se trata de eso

hacerse adulto humano?

Corazón abierto

 


Solo la poesía escrita a corazón abierto

es capaz de abrir el corazón de quien la lee.

Solo quien lee poesía a corazón abierto

puede ser sanada por el dolor

de quien aquellos versos escribió.

Pisar las calles nuevamente

Caminar por las calles

del centro de Santiago

es recorrer las heridas

abiertas de un pueblo

que no era el mío,

pero al que ya,

después de tanto tiempo,

pertenezco.

 

La antigua Plaza Italia,

antiguo corazón de la ciudad,

hoy sigue latiendo,

con un nuevo nombre:

Plaza de la Dignidad.

Con o sin nombres,

sigue siendo epicentro de temblores.

Cubrirán sus grietas,

pero quedarán las cicatrices

del abuso en la memoria

y en el recuerdo de los

cientos de ojos mutilados.

 

Leer su paredes

es escuchar su alma herida

que sangra en símbolos

que grita en imágenes

de colores vivos del arte,

lenguaje revolucionario

del alma al alma.

 

Edipo Rey se arrancó los ojos

con los broches del vestido

de su madre-esposa Yocasta,

al descubrir la verdad y verla muerta.

 

Las fuerzas del Estado, también Pueblo,

 le arrancaron los ojos al Pueblo

que despertó del mal sueño

del neoliberalismo,

que abrió los ojos,

que tomó conciencia,

ante su matria

abusada, y explotada

por un Estado violador y extractivista.

 

Pisar las calles nuevamente,

ensimismarse

para volver a sí mismo.

Perderse en el mundo

para encontrarse.

Entregarse por completo

a las fauces del abismo

para sentirse completo

uno mismo.

Latido de Futuro


 Estamos enlazados

por nexos invisibles

en un gran entramado

hermoso e indivisible.

 

Por siglos nos creímos

del todo separados

y hoy que nos unimos

ya hemos despertado.

 

En la calle descubrimos:

¡somos pueblo soberano!

El poder establecido

quiere doblarnos la mano.

 

En el fulgor de la calle

en este pueblo insurgente,

ya no hay miedo que nos calle

algo surge entre la gente.

 

Escucha ese latido:

es el futuro latente

que murmura en tu oído,

es el porvenir silente.

 

Es el futuro que susurra

en el momento existente

entre uno y otro segundo

para habitar el presente.

 

Es el latido del mundo herido

pero preñado de otro mundo

que viene y no se detiene

que viene del futuro

pero ya está en este.

Cataratas


En una profunda selva

allá en la Mata Atlántica

junto a la triple frontera

se esconde una joya fantástica.

 

De lo alto de una selva frondosa

verde, vital, húmeda y abundante

desde lejos se escucha estruendosa

el agua que cae y fluye exultante.

 

Persiste en su rugido asombrosa,

metáfora de un flujo constante,

turbulenta, espléndida y caudalosa

lección de humildad al arrogante.

 

La luna llena misteriosa

luce sobre el ancho cauce,

reverbera grande y luminosa

donde llega a beber el sauce.

 

Zumban las alas del colibrí,

acecha dormido el yacaré,

olisquea su comida el coatí,

en silencio te mira el yaguareté

se esconde en la selva el pecarí,

guardianes de esta tierra guaraní.

 

Orquídeas, bromelias, heliconias,

murciélagos, abejas, mariposas,

y todas las aves polinizadoras,

nada son las unas sin las otras.

 

Exuberante funga, fauna y flora,

bramido sordo que ensordece,

sabiduría ancestral que rejuvenece,

líquido elemento que se evapora.

Paisaje movido que conmueve

donde llueve y llueve a cada hora.

 

En la Cuenca del  Paraná,

fluye la vida en su caudal.

Iguazú  maravilla natural,

sublime milagro universal.

sábado, 23 de julio de 2022

Metanoias de fe y economía

En la tradición cristiana, se ha traducido el término griego metanoia como "conversión". Por ejemplo, para referirse a la conversión de Saulo en San Pablo, cuando pasa de ser un perseguidor de cristianos a ser un cristiano. En las siguientes líneas compartiré algunos hitos que han ido marcando los procesos de transformación de mis creencias y entendimientos sobre la economía, movidos por la fe y las experiencias vitales. Verán que en mi caso, mis metanoias se parecen más a una estalactita, que gota a gota, de forma lenta, silenciosa y progresiva transforma la piedra, que a una caída del caballo.

Nací en el País Vasco de la España de finales de los setenta. Un 19 de Marzo, día de San José, día en que se celebraba el día de las Misiones Diocesanas Vascas.


Fui a un colegio de agustinos, estudié en una universidad jesuita, viví mi proceso de maduración en la fe en una parroquia dinamizada por claretianos  y me formé como educador en una escuela de escolapios. Muchos de los agustinos de mi colegio habían regresado de ser misioneros en Colombia y en la selva en Iquitos, Perú. Recuerdo con cariño y admiración sus testimonios personales de haber vivido en la selva, de haber sobrevivido a sanguijuelas, guerrillas y terremotos. Varios curas de mi parroquia habían estado de misioneros en Ecuador en los setenta, ligados al movimiento de Comunidades Eclesiales de Base, y replicaban los mismos métodos de catequesis y reflexión a la luz del Evangelio (Revisión de Vida: Ver, Juzgar, Actuar) con nosotros durante el proceso de preparación para la confirmación que duraba cuatro años.  A los campamentos de verano, venía a celebrar la eucaristía el Padre Basilio, mi profesor de matemáticas, que se ponía una estola andina, posiblemente de su estadía en Colombia.

A la edad de 14 años, a inicios de los noventa en España, hubo un movimiento impulsado por las ONGDs para exigir al gobierno central un 0,7% de su PIB a Cooperación al Desarrollo. Acampadas en las plazas de las ciudades, marchas multitudinarias, grupos autoorganizados en colegios, parroquias y universidades. Fuimos la generación del CeroSiete. No logramos el compromiso político de las autoridades de la época. Pero sí logramos que múltiples gobiernos autónomos y municipales se subieran al carro y dedicaran un 0,7 % de sus presupuestos a cooperación descentralizada. Y el impacto más duradero fue una generación de jóvenes sensibilizada y comprometida de por vida por la solidaridad internacional. Aquel movimiento derivó en un boom de las ONGs españolas en la década de los noventa, gracias a la inyección de fondos, y una generación motivada y comprometida con ese activismo. Esto fue acompañado de una profesionalización de la gestión de la cooperación y la acción humanitaria, y una creciente oferta de programas formativos en esa línea.

En aquel tiempo, yo participaba como voluntario en un club de educación en el tiempo libre y a los 16 años me estaba formando como monitor educador de tiempo libre en la escuela Iturralde, asociada al Colegio de Escolapios de Bilbao, que era como un diplomado en pedagogía del tiempo libre donde teníamos módulos de educación para la paz, educación para el desarrollo, educación ambiental, y dinámica de grupos. Desde muy jóvenes leíamos a Paulo Freire, María Montessori, Freinet y otros pedagogos.  El módulo de Educación para el Desarrollo y las dinámicas que allí aprendimos -el banquete del mundo, la dinámica de los cubos, la historia de los Papalagi, una lectura crítica al eurocentrismo de los comics de Tintín, la proyección del mapamundi de Peters- fueron especialmente significativos para mí, porque me mostró una forma de aproximarme a las problemáticas del desarrollo, la pobreza y la desigualdad desde otros enfoques y perspectivas.

Así que cuando tuve que elegir carrera, estaba muy conmovido por las noticias sobre la pobreza en el entonces llamado “Tercer Mundo”, intuía que para poder incidir en esas realidades había que comprender la economía.

Tuve muchos y muy exigentes cursos de Microeconomía, Macroeconomía, Econometría, Análisis Multivariante, Política Económica. Incluso como estudiantes nos organizamos y recogimos firmas e hicimos una propuesta para incorporar una nueva asignatura electiva de Economía del Desarrollo, que fue impartida por el profesor Bernardo García-Izquierdo, figura que fue muy significativa como referente en aquel tiempo, por su cercanía como docente. El único profesor jesuita de la carrera, José Manuel Barrenechea, además de enseñarnos Microeconomía, nos impartió un curso de Filosofía Social de la Economía. El fue el primero que nos introdujo a palabras la epistemología, y a tener una mirada crítica sobre la capacidad de los modelos para explicar la realidad.

Durante la carrera, me uní como voluntario a AIESEC, donde descubrí que podía poner las herramientas de gestión que la carrera me entregaba al servicio del desarrollo sostenible, que para mi equivalía a la construcción del Reino, una eutopía de justicia, paz y equilibrio con la naturaleza. Recuerdo que pude escuchar una conferencia de Jon Sobrino, de la UCA de El Salvador, a quien escuché por primera vez la distinción sobre los “empobrecidos” , término que en voz pasiva que implicaba un complemento agente, entregando una responsabilidad a los enriquecidos.

Atraído por América Latina, en 1999 me fui de intercambio a México a estudiar una especialidad en gestión intercultural en el Tec de Monterrey. Allí, al finalizar mi práctica en una multinacional francesa, me sumé como voluntario a una iniciativa de animación sociocultural itinerante en la Sierra Norte de Oaxaca, donde pude convivir con comunidades zapotecas, donde comprendí en persona el significado de la dignidad, aun en condiciones que serían calificadas como "pobreza" por economistas occidentales.

Después de terminar la carrera, quien había sido mi profesor de Macroeconomía, Juan Francisco Santacoloma, -que fue autor del libro más grueso de España sobre la materia, fue parte del comité que me adjudicó la Beca de la Cátedra UNESCO de formación de Capital Humano para América Latina, que me trajo a Chile para trabajar en la Fundación Vasco Chilena para el Desarrollo, como asesor técnico en Cooperación.

Como joven recién licenciado en económicas, quería comprender en persona el entonces llamado milagro económico chileno: cómo era posible que un país hubiera sido capaz de reducir la pobreza a la mitad en una década. Aquí pude conocer los matices,  las luces y las sombras del modelo chileno y su posterior evolución, aún en marcha. Pero también viví experiencias vitales que cuestionaron mis propias creencias.

Durante mi primer año en Chile visitando proyectos locales me tocó conocer realidades muy diversas urbanas, y rurales, del centro, norte y sur, desde La Legua hasta Chiloé, desde Culiprán hasta Curarrewe.  Conocí al Padre Mariano Puga en La Legua, las cooperativas pewenche de Curarrewe impulsadas por el escolapio vasco Iñaki Arriola, la primera red de agroturismo de Chiloé liderada desde Ancud por la Sra María Luisa Maldonado, y otras iniciativas de economía solidaria, término acuñado por Luis Razeto.

Tras dar mi primera charla sobre Responsabilidad Social en La Otra Feria organizada por ProHumana en la Esatación Mapocho en Noviembre de 2002, Al año siguiente, en 2003, vino Muhammad Yunus a una cumbre global del microcrédito y le escuché por primera vez en la misma Estación Mapocho, hablar sobre “negocios sociales”, concepto que me voló la cabeza. Poder usar la fuerza transformadora de los negocios para resolver problemas sociales. Ahí se sembró la semilla del emprendimiento social en mí, que después brotaría en Kaleidoskopios y Glocalminds.

Acompañando como voluntario en 2005 a la Sra. Mónica, microemprendedora de la población San Luis de Peñalolén, en el programa Emprender Juntos de la Fundación de Superación de la Pobreza, me tocaba explicar la importancia del ahorro y el sentido del valor del dinero en el tiempo. Y ella me comenzó a explicar que tenía con sus amigas un sistema de ahorro colectivo que se llamaba la Polla, que era enteramente funcional en aquel entorno,  no bancarizado. Esto fue antes de la Cuenta RUT, que creó el Banco Estado en 2007

En aquel tiempo, había empezado a estudiar un postítulo en Interculturalidad y Desarrollo Local en la Universidad de Playa Ancha. Una de nuestras profesoras nos había interpelado y nos había preguntado: - “¿Cuando estén frente a la alteridad, qué es lo que harán?”

Así que allí estaba yo, hombre blanco, hetero, cis, europeo, alto, sano, con mi acento español, con, con mis privilegios, con mi título debajo del brazo, tratando de explicarle el tipo de interés, el valor del dinero en el tiempo, y allí estaba Mónica, mujer, madre de tres hijos, jefa de hogar,  que vendía ropa usada de colera en la feria y humitas en verano, enseñándome de la Polla. ¿Quién era yo para enseñarle algo a Mónica? Si su sistema de ahorro colectivo, basado en la solidaridad, la reciprocidad y el control social entre pares era culturalmente funcional en su contexto y era la única alternativa viable y accesible para ella en aquel momento, ¿quién era yo para colonizar su pensamiento e imponerle una forma de entender la economía que le negaba el acceso a crédito?

En 2007, visité Bolivia por segunda vez, para un encuentro ecuménico de Taizé en Cochabamba, me impresionó el enorme poder de la economía informal en las calles, mayoritariamente liderado por mujeres de origen indígena, sin un registro, sin boletas, sin impuestos, invisible al Estado, a las estadísticas, y por tanto al PIB.  En ese tiempo estaba estudiando un Diplomado en Relaciones Internacionales en la Universidad Alberto Hurtado, donde tuve de profesor al argentino Armando di Filippo, que me introdujo  a la mirada institucionalista de la economía. 

Al año siguiente, de la Universidad Andrés Bello me pidieron impartir el curso de Economía en la carrera de Ecoturismo. Era el segundo semestre del 2008. A partir de septiembre, por la crisis subprime, sucedía que cada martes, los titulares de los diarios de los kioscos del Barrio República ponían en cuestión los supuestos de los modelos económicos que debía enseñar en clase. Sentí un quiebre de sentido, dado que ya no podía seguir enseñando economía de la misma forma que me la habían enseñado a mí. Ni en el fondo ni en la forma. Ni los contenidos, ni las metodologías. En aquel tiempo me acerqué primero a la Economía Ambiental y después a la Economía Ecológica.

Aquel 2008 leí varios libros, “Hacia un Mundo sin Pobreza” de Muhammad Yunus, “El fin de la Pobreza” de Jeffrey Sachs y finalmente “Colapso” de Jared Diamond, que junto a un conflicto socioambiental que viví de cerca en el Santuario Yerba Loca de Lo Barnechea, me motivaron a dedicar mi vida al desarrollo sostenible y a postular a becas para estudiar una Maestría en ese ámbito.

Viajé a Suecia buscando el pensamiento de vanguardia en las temáticas de Sustentabilidad, y allí descubrí que buena parte del fundamento de los modelos y teorías que nos enseñaban estaba basado en el Desarrollo a Escala Humana y las Necesidades Humanas Fundamentales propuestas por Manfred Max-Neef, la autopoiesis propuesta por Humberto Maturana y Francisco Varela, la interacción en los equipos de alto desempeño propuesta por Marcial Losada. Me di cuenta de lo mucho que valoraban en Europa a chilenos como Claudio Naranjo o Rolando Toro. Mi tesis de Master, inspirada por Peter Senge y Otto Scharmer, del MIT y coescrita junto al economista brasileño Elvio Coletinha y la bióloga japonesa Chieko Azuma, consistió en un análisis comparativo de las escuelas de emprendimiento e innovación social para identificar los principios de diseño pedagógicos subyacentes a sus programas de formación de agentes de cambio. Aunque se abrieron algunas oportunidades en el viejo continente, tras el terremoto de 8,8 de 2010, decidimos como familia volver a Chile, para contribuir a la reconstrucción sustentable del país.

En los inicios del programa de Diplomado en Coaching Organizacional para la Sostenibilidad, que desarrollamos entre 2012 y 2015 junto a Claudia Raffo, Enrique Vergara, Mirta Paredes, Marcelo Godoy y Raúl Pacheco, inspirados por el título del libro "Más Platón y menos Prozac", acuñamos el lema “Menos Porter y Más Capra”, como una apuesta por la necesidad de un enfoque sistémico. En los últimos años, he contribuido a la difusión entre mis estudiantes de las propuestas de la Economía Rosquilla de Kate Raworth y la Gobernanza de los bienes comunes de Elinor Ostrom.

En 2019, inspirado por la convocatoria del Papa Francisco a emprendedores y economistas, me uní al grupo "Asís", donde fuimos discerniendo y compartiendo la llamada Economía de Francisco.

Durante la pandemia en 2020, a raíz de mi experiencia en un programa de Emprendimiento Regenerativo financiado por CORFO, me pidieron de la SOFOFA impartir un Webinar sobre Economía Regenerativa, y a partir de ahí me empezaron a llamar de distintos lados, para charlas en línea en distintas redes de Argentina, Colombia, Bolivia y Chile, para compartir algunas tendencias y distinciones sobre la economía circular y regenerativa. También en aquel tiempo fui invitado a compartir mis reflexiones en un encuentro latinoamericano en linea de Taizé sobre la Naturaleza como prójimo.