domingo, 19 de diciembre de 2010

Acogiendo la sabiduría colectiva emergente

Bajo el alero del programa de Gestión Escolar y Gestión de Sostenedores del área de Educación de la Fundación Chile, durante las últimas semanas he estado acompañando y facilitando un proyecto de Fortalecimiento de Liderazgo en Equipos Directivos para la Mejora de la Educación Municipal en la comuna de Río Bueno, provincia del Ranco, región de Valdivia, en el sur de Chile.



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Lo que inicialmente era un proyecto de formación basado en el desarrollo de competencias genéricas y conductuales, complementado con una secuencia de sesiones de acompañamiento en terreno, se ha ido convirtiendo en un rico espacio de exploración, experimentación y transformación.

Ya en las primeras reuniones con los actores locales, tras escuchar en profundidad el momento organizacional que estaba viviendo el sistema educativo comunal – un momento de transición, marcado por un relevo generacional y cierta fragmentación en los diversos estamentos de la comunidad educativa- nuestro equipo en conversaciones a veces trasnochadas entre las Cabañas Los Tilos y el Restaurante Vientos del Sur, apostó firmemente por innovar en metodologías experienciales que se salieran del esquema tradicional de capacitación más academicista. Los mismos participantes, en su mayoría docentes y directivos señalaban la insatisfacción que les habían ocasionado experiencias previas de cursos de perfeccionamiento con universidades regionales, basadas en cátedras magistrales con nula o escasa interacción.

A medida que íbamos avanzando en el proyecto, e íbamos construyendo el vínculo y las confianzas necesarias, el equpo de participantes se iba abriendo cada vez más, tanto en su mente, para acoger propuestas innovadoras, como en su corazón, transparentando progresivamente sus dificultades, contradicciones y conflictos.

En uno de los talleres, optamos por soltar la agenda de las competencias –diseñada desde un paradigma más bien mecanicista- y por invitar al grupo humano a formar un círculo en el que se situaban por rango de años de experiencia en la institución. De este modo, se abrió un espacio de transmisión intergeneracional de la sabiduría que permitió reconocer la legitimidad de los saberes del otro.

Otro día, durante el módulo de "gestión del cambio" uno de los participantes leyó una reflexión sobre la escucha genuina que generó un momento intenso de presencia colectiva, totalmente sincrónico con la Teoría U.

Me pregunto como terminará este proceso. Ya os contaré.

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